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sábado, febrero 22, 2014

Sobre PowerUp! Gamers

El 22 de febrero de 2014 (día de la captura de “El Chapo” Guzmán) se estrenó en el canal ForoTV de Televisa el programa PowerUp! Gamers, propiedad de la empresa GamersMedia, que abarca productos multimedia y una cadena de tiendas de compraventa de videojuegos. En otras palabras, el medio es el comercio y el comercio es el medio.




No es la primera ni la última vez que vemos que una empresa comercial es dueña de un producto de entretenimiento dirigido a sus principales clientes, pero es necesario hacer esta aclaración para jamás perder de vista la naturaleza de este programa y su objetivo final, que no es para nada ser “una opción diferente” en cuanto a productos editoriales sobre entretenimiento interactivo se refiere ni tener credibilidad.

La fórmula de este programa es la misma que se ha seguido en los programas de este tipo en la televisión mexicana, se sigue repitiendo el canon de hacer un show de videojuegos al estilo de una revista impresa o catálogo de ventas: secciones rápidas y definidas (reseñas, previos, tops, noticias…), con información escasa, lenguaje simple, clips cortos y caras amables que tratan de abarcar todos los nichos de mercado que ellos creen que engloban al grueso de los consumidores de videojuegos en este país:

Los nostálgicos

Los “geeks” “cool”

Los casuales

Los “chavitos”

Y los “hardcore” que quieren más allá de la información simple sobre videojuegos y prefieren apreciar una belleza femenina y la cábula en general

De todos los conductores, el que destaca es Gus Rodríguez. No hay sorpresas.

Su experiencia (más en televisión que en videojuegos) es notoria en cada una de las palabras que pronuncia y en sus movimientos. Y no olvidemos el factor nostalgia que tanto vende: empezar el primer programa haciendo alusión al que marcó mi generación, “Nintendomanía”, y cerrar con la frase “¡Estamos en contact!”. Más claro ni el agua.

De ahí en fuera, vi acartonamiento, frases hechas para oírse entusiasmados, guiones simples aprendidos de memoria, movimientos corporales para verse “cool” (parte de lo más básico del lenguaje televisivo), investigación superficial, las clásicas cápsulas con voces en off.

Aunque es un hecho que PowerUp! Gamers no busca en lo absoluto ser un parteaguas en el periodismo de videojuegos en México ni ser un programa vanguardista que marque la pauta a nivel mundial, hay una cosa que sí me preocupa de su permanencia en la pantalla: la primera emisión no estuvo a la altura de la era de internet.

Hace años, cuando terminó Nintendomanía, la influencia de internet estaba en pañales. Hoy el panorama es distinto y PowerUp! Gamers se quedó corto en información, no dijo nada nuevo, los guiones se quedaron en lo simple.

Cuando grabas un programa de tecnología, la relevancia y novedad de la información es muy importante porque en un segundo cambia. Cuando es programa grabado, esto es un riesgo alto. Para mantener la atención, debes hacer otras cosas que vayan más allá de la superficialidad.

Ahora el videojugador promedio tiene como principal fuente de información sobre su afición la inmediatez de internet, con todo y sus riesgos (tenga o no computadora o internet en casa, la información está ahí esperando que sea tomada por quien la requiera, y antes eso no era así).

Antes, teníamos que esperar 7 larguísimos días para poder ver a Gus, Maggie y “el chavo” para informarnos de lo que en ese entonces era lo más relevante del mundo de los videojuegos.

Y hago énfasis en la palabra RELEVANTE, con mayúsculas: lo que estos tres personajes tenían que decirnos nos era importante, era trascendental para nosotros saberlo, tenía pertinencia periodística (porque en ese entonces Nintendo era el rey, y todos queríamos saber de él, generaba nota), no había tantas consolas colocadas en las casas (eran caras y era genial ver en la pantalla de tu TV, gratis, imágenes de los juegos), era fresco (se notaba mucha improvisación y hasta errores en las expresiones, movimientos de cámara, movimientos de los conductores en el set, moda, estilo, lenguaje, comunicación entre los que salían a cuadro, y más etcétera), era interesante (odiabas cuando había comerciales), te identificabas porque en aquel entonces hablar de videojuegos aún estaba reservado exclusivamente a los más enterados, a los conocedores y a los “nerds”, todo era underground (y hasta se ponían otros elementos en la escenografía para pedir que los juegos fueran considerados como una cosa “normal” ¿Se acuerdan de las camisetas de futbol pegadas en las paredes?). ¡Y los trucos! No olviden los trucos, ¿en dónde podías conocerlos si no fuera aquí o en Club Nintendo?


En resumen, Nintendomanía era EL programa. Tenía todo. Hasta fue de los primeros que hablaron de internet y se lo explicaron a la gente.

Qué lejos está PowerUp! Gamers de TODO eso (no me pareció ni relevante, ni fresco, ni importante, ni interesante). Pero las circunstancias de ahora son muy diferentes (no podemos culpar al programa, ni a sus productores, ni a sus guionistas ni a sus conductores por eso). Puede que sea por eso que en una era tan distinta me brinque que las cosas se sigan haciendo igual que siempre.

Siempre he dicho que las comparaciones son de pésimo gusto, pero si no quisieran comparaciones, entonces no hubieran hecho tantas alusiones a Nintendomanía (a tal grado de abrir y cerrar con él).

¿Qué diferencias hay entre aquel Atomix TV o Cybernet, y otros intentos?

¿Qué debería aprender PowerUp! Gamers del contenido que inunda YouTube, de los podcasts, de los blogs de internet? ¿Está a la altura de esos contenidos? ¿Qué opinan ustedes?

Se agradecería que a la larga se le dé una verdadera identidad al programa, que mejoren las locaciones, que los conductores no se aprendan de memoria sus diálogos, que los guiones sean más atractivos e interesantes aunque se cuente con poco tiempo y espacio (por eso ha sido un éxito Twitter) y que la edición de audio deje de ser un desastre (sé que no es fácil porque en la edición de Atomix TV yo mismo cometía muchos errores iguales).

Ah, y también que no finjan que están recibiendo tuits y mensajes en vivo: todos sabíamos que el programa está grabado y eso de fingir interacción con la gente es un cáncer que muchos medios, aún en el 2014 y con todas las herramientas de interacción que tenemos, siguen padeciendo. Esto es algo que programas como PowerUp! Gamers no necesitaría.

Agradezco la parte (muy bien lograda, por cierto) de convertir el Power Glove (“uno de los peores controles de la historia”) en un “gadget” y colocarlo como un precursor de la tecnología más moderna. Enlazar el pasado con el presente de esa forma es siempre un acierto y ojalá lo sigan haciendo. Eso sí me pareció interesante, informativo y relevante porque es darle actualidad a algo que ya no lo tiene por sí mismo. Es "darle la vuelta".

También agradezco que no haya pretensión de su parte en la parte de reseñas, pues aunque ya quedó claro que no persiguen el periodismo ni la crítica, hubiera sido muy molesto y hasta ofensivo escuchar opiniones vacías y sin fundamento de parte de personas que no saben de lo que hablan ni saben usar el lenguaje adecuado para ello. Zapatero a tus zapatos. Sigan por ese camino, pues el gran problema de los medios y “personalidades de los videojuegos” (que los hace fracasar eventualmente) es su pretensión de querer ser lo que no son o de adjudicarse títulos por los que no lucharon nada.



Si PowerUp! Gamers (o cualquier otro producto mediático, para el caso) quiere tener éxito y permanencia, nunca deberá perder de vista cuál es su objetivo principal, no debe querer ir más allá de para lo que fue concebido. Hoy, ese tipo de desvíos en el camino son más evidentes para el público. El engaño no es tan fácil como antes.

Y claro, que no se detengan los recursos monetarios para seguirlo grabando.

Mucha suerte a todos los involucrados.

P.D. ¿Prefieren a una chica ruda y acartonada como Andrea o extrañan la dulzura y frescura de Maggie Hegyi? Dicen que Andrea sí es “gamer”. Honestamente, ¿se notó que sabe de lo que habla en el programa? ¿Castlevania era un “juego sencillo de plataformas”? Ahí les dejo estas preguntas.
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miércoles, julio 03, 2013

Titanes del Pacífico: Reseña / Crítica


No voy a detallar cada una de las coincidencias que encontré entre Evangelion y esta película de Guillermo del Toro. Primero por que son bastantes, pero también porque creo que éstas son cosas que, si bien influyeron en mi percepción de la película, no podemos tomar para basar una reseña o una crítica en ellas. Eso es algo que sólo los que hayan visto Evangelion van a entender y tal vez con ellos platique en privado al respecto.

Me concentraré mejor en los aspectos formales de la cinta, que todos pueden apreciar aunque no hayan visto Evangelion. Titanes del Pacífico es la cinta más hollywoodense que he visto de este director mexicano, y eso trae consigo puntos positivos y algunos negativos.
Comencemos con la trama: Pacific Rim sigue una fórmula muy socorrida que a pocos sorprendería. Tenemos un conflicto principal que es la invasión de los Kaiju. El misterio de su origen está resuelto desde el inicio, lo cual le quita mucho atractivo a todo, desde mi punto de vista, y deja claro que lo importante de la película son los trancazos y los efectos especiales, punto.

Posteriormente, conocemos la solución al conflicto pero por supuesto ésta no será fácil y hay algunos girillos de tuerca que complican todo. No les voy a spoilerear si lo logran, lo que quiero destacar es la forma tan evidentemente clásica que Del Toro utilizó para contar su historia. Al final de la película, sentí que esto fue totalmente intencional, porque creo que el objetivo del director era filmar una película por capricho para expresar sus intereses y hobbies personales, pero apelando a un gran público para que la disfrutara y fuera un éxito. Personalmente esperaba mucho más de la trama pero, al ser un modelo clásico el utilizado, no falla. 
Incluso hay espacio para el romance, la nostalgia, el conflicto humano y el humor. También para personajes infaltables estereotípicos: el comediante, el nerd, el “malo”, el bueno, el que se convierte en bueno pero empieza malo, la damisela en peligro, etc.

Por otro lado, tenemos los efectos especiales, también muy hollywoodenses: sin duda son de primer nivel, hay un diseño de arte detrás de cada monstruo y robot, la imaginación de Del Toro se exhibe en su máximo esplendor sólo en este aspecto, no así en la trama. La gran importancia que se le dan a los efectos en toda la película convierten a la misma en una opción palomera y dominguera, que no te decepcionará si lo que quieres es decir “woooow” durante toda la experiencia.
El ritmo de la cinta también es muy occidental: tenemos momentos muy tranquilos que contrastan con la acción exacerbada de los trancazos entre seres gigantescos. A veces, desde mi perspectiva, el ritmo se siente irregular. Contrasta mucho con Guerra Mundial Z, otra cinta que recién vi y que en todo momento está arriba, jamás te deja descansar como espectador.  En cambio, en Titanes del Pacífico hay momentos en los que dormité un poco. 

Fui a ver la cinta con la esperanza de encontrar reflejos de la imaginería de Del Toro en la trama, pero únicamente los vi en el diseño de personajes y eso me decepcionó un poco. Por lo demás, es evidente que Titanes del Pacífico es un homenaje muy loable del director hacia el cine y TV oriental tokusatsu de monstruos gigantes, en el cual se nota la libertad de Del Toro para cumplir uno de sus sueños, aunque eso provoque que en términos de propuesta la cinta se quede corta. 

Aclaré que comparé mucho a la película con Evangelion en muchos momentos y que era evidente que mi cariño hacia esa serie modificó mi percepción de Titanes del Pacífico, pero en general y fuera de comparaciones, creo que ésta es una buena película que vale la pena ver: palomera y dominguera; no es la mejor de Del Toro, ni muestra como en El Laberinto del Fauno, Hellboy, Mimic o Cronos su majestuosa inventiva. Habrá que ver el Blu-ray para conocer la versión del director, que se nota a leguas que existe. 
Si no viste Evangelion pero sí Transformers, sin duda te llevarás una gran sorpresa al verla, porque si la comparamos con ella es claro que Pacific Rim se la lleva de calle en términos de propuestas visual y dramática, es una cinta muy diferente que no cambiará tu vida pero te distraerá por un tiempo.
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jueves, octubre 25, 2012

Resident Evil: La Venganza: Reseña / Crítica

Después de ver la más reciente película de Resident Evil, Retribution (como se le conoce en países angloparlantes), concluí que la franquicia cinematográfica es un enorme concurso de cosplay.

A eso llegué después de ver todas y cada una de las películas, y sin comparar ninguna con la saga de juegos. Si bien ninguna de estas cintas ha tenido relación íntima con ella, por lo menos en las demás los valores de producción eran mayores, empezando por los efectos especiales, pero también el guión.

En Retribution, los creadores de esta franquicia de plano o se descararon o les dio una enorme flojera realizar algo que realmente fuese interesante. Y todo se reduce a un concurso de cosplay chafa mezclado con fanfic.
Tenemos a un grupo de pésimos actores que se disfrazan de personajes del videojuego y cuentan una historia que nada tiene que ver con el mismo (ya sabíamos) en medio de efectos especiales y escenarios que rotan dentro del mismo espacio como si fuera teatro guiñol.

Con el párrafo anterior resumo Retribution, que sin duda es la peor película de la serie. 

Y no se crean, quienes me conocen y han leído mis reseñas anteriores saben que soy fan de este tipo de cintas no por sus "excelentísimas" actuaciones o sus guiones profundos y metafísicos. Obviamente voy a dejar mi cerebro en neutral, a disfrutar de Milla Jovovich, y de los efectos especiales. 

Pero en Retribution no pude, ni por un segundo, dejar de pensar en lo mala que era y en lo mal que lo estaba pasando, así que no disfruté ni las ridiculeces e incongruencias de su guión. Es absolutamente detestable.
Empezando por lo ridículo de su planteamiento, en donde parece que al director y al guionista les pareció "ingenioso" emular la infección de "todo" el planeta metiendo ciertos lugares de ciudades emblemáticas como Nueva York, Tokyo y Moscú a una central de Umbrella que hace "simulaciones" de ataques, como pretexto para usar estos grandes escenarios en la película. No pudo haber decisión más chafa y forzada, de eso no hay duda. 

Las actuaciones son ridículas a tal grado que parecen sacadas de sketches de comedia mexicana, con voces graves y "badass" de "héroes" muy fingidas, al estilo de Christian Bale en The Dark Knight (pero en chafa), personajes irrelevantes revividos para atacar el "factor nostalgia", y otros rescatados del videojuego que bien pudieron ser elementos de la escenografía y no hubiera pasado nada.

Y por supuesto, el final es "cliffhanger" para dar a entender que "ahora sí, lo juramos" será la batalla final. 
La únicas razónes por la que veía estas películas eran la trama y los efectos especiales. Ahora que Retribution me pareció tan patética, dudo mucho que retome mi afición. Ojalá que la franquicia regrese al "buen camino" (tomemos la frase con las debidas reservas) y le echen un poco más de ganas a ambos aspectos.

Milla, mal dirigida y todo, me sigue gustando pero tiene que poner cartas en el asunto para no decaer en las siguientes películas, ya que ELLA es la estrella, ella es la que sostiene todo y a pesar de que las cintas se caen a pedazos alrededor de ella, Milla es quien le da "cohesión" a todo.

De hecho, el 3D que se manejó en la misma es muy poco atractivo, nada comparado al de Resident Evil: Afterlife (2010), que hasta la fecha sigue siendo mi película favorita en 3D de toda la historia.

Si son fans de la franquicia, renten este bodrio. Si no son fans, ¿por qué están pensado en verla? Ni lo piensen…
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