miércoles, octubre 13, 2010

Permanencia Involuntaria 127: Nintendo 3DS y PlayStation Move


¡Regresamos a Permanencia Involuntaria! Gracias como siempre a Fausto Ponce por la invitación. En esta ocasión platicamos sobre dos temas que han acaparado la atención mundial de la industria de los videojuegos últimamente: El Nintendo 3D y PlayStation Move. 

Sobre el primero hablamos de sus especificaciones y de qué podemos esperar de él. Además, divagamos sobre... el enamoramiento en tiempos del Nintendo 3DS =O

xD

Por otro lado, platicamos sobre los juegos de lanzamiento de PlayStation Move, ¿vale la pena comprarlo desde YA o mejor nos esperamos un ratito?

Les recuerdo que encontrarán la reseña completa de estos juegos en la edición de noviembre 2010 de GameMaster.

No dejen de escuchar COMPLETA esta edición de Permanencia Involuntaria, porque además encontrarás buena música, The Charlatans, The Likes, información del nuevo sencillo de Gorillaz, la película del momento (The Social Network) y opiniones sobre la última cinta del maguito Harry Potter.


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domingo, octubre 10, 2010

Año Bisiesto: Reseña / Crítica

El cine mexicano tiene muchos "cánceres" que lo infestan, lo determinan, lo limitan y lo oprimen. Uno de ellos es su obsesión enfermiza por la cotidianidad, el voyerismo a la "gente común" y la contemplación. Pero no es una contemplación a la japonesa, por supuesto. Es algo más parecido a las rutinas vistas como una cárcel, rutinas que desgastan. Me viene a la mente la insufrible Familia Tortuga de Rubén Imaz, en donde la rutina y la contemplación se explotan para meter con calzador al público un mensaje que desde los primeros minutos de cinta es entendible. Y como estos ejemplos hay muchos en el cine mexicano.

Pero hoy me encontré con una agradable sorpresa. En ella la rutina y la contemplación no se sobreexplotan sino que se utilizan de manera muy efectiva para conectar con los personajes, para hacerlos creíbles, pero sobretodo para establecer un escenario solitario.


Año Bisiesto es la ópera prima del director australiano nacionalizado mexicano Michael Rowe. En ella conocemos la historia de Laura, una mujer oaxaqueña que va a vivir a la gran Ciudad de México dejando un duro pasado detrás. En esta metrópoli vive una vida vacía e insatisfecha. Huyendo de un estado triste, llega a uno peor, lleno de soledad y desesperanza, de mentiras y espejismos, de máscaras. Para satisfacer, falsamente, su necesidad de afecto, se involucra con varios hombres, pero ninguno como Arturo. A él lo ve como una posible penumbra eterna que, irónicamente y al mismo tiempo, se convertirá para ella en una "luz" al final del túnel.

Año Bisiesto es una película cruda, densa y dura en muchos aspectos. Comencemos por el más evidente, el que vemos y no necesitamos ser genios para entender: Laura tiene sexo explícito en la película, pero lo más impactante es la relación de sadomasoquismo que comienza con Arturo.


Pero también tenemos la dureza de la soledad, la crudeza de las apariencias, la infinita melancolía de Laura. Y es que durante la cinta poco a poco vamos conociendo la psique de esta mujer, mediante sus rutinas, las cuales no se nos presentan como una repetición de actos sin sentido, porque desde muy temprano en la película sabemos por qué Laura actúa como actúa. Sus hábitos son desgarradores y melancólicos, y luego, al avanzar más en la cinta y al ver la relación que tiene con Arturo, entendemos perfectamente sus motivos. No es difícil entenderla y hasta identificarnos con ella. Por que también está, en ambos personajes, la necesidad de amor, de ternura y de afecto que se demuestra así, mediante el sadomasoquismo.

La construcción del personaje es grandiosa. Un excelente trabajo de la actriz Mónica del Carmen y del director. Ambos merecen un GRAN aplauso por haber hecho brillar tanto las rutinas y por haber encontrado oro en la aparentemente "normal" cotidianidad de Laura.


Y eso es precisamente lo que más me sorprendió gratamente de esta cinta: la maestría con la que Rowe y del Carmen logran descubrir toda esa gama de sentimientos y sensaciones en la "normalidad" de una vida, en el silencio y en el vacío de una existencia humana. Simplemente por eso, el director logra hacer una conexión inmediata con el auditorio, porque está hablando de cosas que TODOS los seres humanos hemos padecido aunque sea por un segundo, y otros por toda la vida: la soledad, la incertidumbre, la melancolía, el ansia, la impaciencia, el desamor, la decepción.

Además, nos deja ver cómo cualquier existencia, hasta la más silenciosa y discreta, puede esconder un dolor indescriptible o los hábitos más sórdidos y atrevidos. Esta cinta te hace reflexionar en muchos niveles y uno de ellos se refiere a cómo tal vez la persona que está al lado de ti, ésa que ves todos los días en el trabajo o al llegar a casa, puede no ser quien crees que es.

Pero Año Bisiesto va más allá. Es un largometraje que te dejará ALGO invariablemente. ¿Qué es ese algo? Pues eso depende de cada quién. Es una película que no podrás ignorar jamás una vez que la veas. Puede que te haga valorar más la vida, o puede que te aisle más, pero también posiblemente te haga reflexionar sobre lo que vale la pena, sobre esa soledad que tú crees que tienes, pero que en realidad no es así. No sé, cada quién la interpretará como quiera, pero esto que escribo es lo que yo sentí una vez que me levanté de la butaca.


Los seres humanos somos animales DEMASIADO complejos, y me parece sublime que una película explore tan bien esta cuestión. Año Bisiesto es una cinta densa, lenta, pesada, con diálogos simples, con una locación limitada, sin ningún efecto especial, sin música, lineal. En resumen, es simple, en todos los sentidos: en el aspecto técnico y en el actoral. Pero no confundamos simple con chafa. La actuación de Mónica es contenida y sobria, pero creíble porque ESO precisamente es lo que se espera de una mujer como Laura y de sus circunstancias. Cuando veas Año Bisiesto va a ser imposible que no te identifiques con ella aunque sea un segundo, porque nos muestra muchos de los fantasmas que nos persiguen a todos los humanos.

Hacía bastante que no veía una cinta en la que el sexo y la violencia no sirvan para "adornar" o para desquitar el presupuesto, contratando a los mejores actores para que presuman sus cuerpos. Aquí vemos estos dos aspectos como herramientas para profundizar en el carácter de los personajes. Sobra decir que esta película es sólo para adultos por su alto contenido sexual y explícito, pero sin llegar a ser exagerado. Podríamos decir que aquí también el guión "peca" de sobriedad y simpleza, pero reitero que me parece acertado.


En resúmen: Año Bisiesto es una cinta que se grabará en tu memoria, digna representante de que en México no nada más de hacen películas de picardía política o romancillos intrascendentes. Y aunque Rowe nació en Australia, su película tiene un toque mexicano muy único, y eso me gustó: que a pesar de las influencias internacionales del director, la película permanece auténtica durante toda su duración, en la que no se pierde el tiempo haciendo "homenajes" al cine extranjero. De lo mejor del año. Lástima que, como siempre pasa en estos casos, esté tan limitada su distribución y la conozcan más en el extranjero que en su país de origen, pero ojalá siga ganando premios como el que ya ganó, la Cámara de Oro por Mejor Ópera Prima en Cannes, para que se conozca más y más. En Francia lleva cinco meses en cartelera, ¿cuánto durará aquí? ¿Una semana, dos si bien le va? Qué tristeza.

Y cabe aclarar que Rowe es egresado del CCC. Así que prácticamente su cine es más mexicano que el mole.

No se la pierdan. Espero sus comentarios.
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lunes, septiembre 20, 2010

Permanencia Involuntaria 124: ¿Los videojuegos son arte?

Éste ha sido uno de mis programas favoritos de Permanencia Involuntaria. Resulta que hace un mes exactamente, publiqué en GameMaster ESTA NOTA en la que informaba sobre una exposición en el museo Smithsoniano sobre videojuegos, lo cual de nuevo trae a la mesa el tema "controversial" de si los videojuegos son arte o no.
¿Ustedes qué opinan? Para entender el contexto de la plática de hoy en Permanencia Involuntaria, les recomiendo que antes lean la nota que les comento.  Luego, chequen el nuevo episodio de este súper podcast, en donde también Fausto Ponce da su opinión sobre si los videojuegos son arte o no. La neta es que la plática se puso súper chida, opinen ustedes también sobre este tema. Y no dejen de escuchar el programa completo porque también van a encontrar mucha información y chorcha sobre La trilogía Millenium, Interpol, The Pipettes, la película del momento "El infierno", Stefan Zweig, buena música y mucho más.


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Unboxing Lost: The Complete Collection (en Blu-ray)

Sin más comentarios, les dejo este video a ver qué les parece. Soy un "padre" orgulloso =D


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viernes, septiembre 10, 2010

Resident Evil: Afterlife 3D: Reseña / Crítica

Paul W. S. Anderson regresa a dirigir la cuarta película de Resident Evil (recordemos que la única que dirigió fue la primera).
Resulta interesante que este mismo señor esté involucrado en el proyecto de Los Tres Mosqueteros (como director, a estrenarse el año que entra) y en Castlevania (como productor), historias que se prestan para consolidarlo como un cineasta que se sale del promedio, sin ser uno de los mejores que ha dado el cine. Y su trabajo en Resident Evil: Afterlife 3D me indica que va para allá.

Pero entremos de lleno a la película. No está de más recordarles que…

A PARTIR DE ESTE MOMENTO PUEDEN ENCONTRAR ALGUNOS SPOILERS SOBRE LA PELÍCULA EN CUESTIÓN O LAS ANTERIORES DE LA SAGA.
Advertidos estáis.
Afterlife está directamente ligada a las películas anteriores, así que si son de ese grupo extrañísimo al que le interesa la trama de esta saga, les convendría ver Extinction antes de ir a ver Afterlife.

Como recordaremos, al final de la tercera película, Alice (Milla Jovovich) y un grupo de sobrevivientes, entre los que se encuentra la bella Claire Redfield (Ali Larter), logran sobrevivir al ataque de los zombies y Umbrella en el desierto de Nevada y Las Vegas. El grupo se dirige a Alaska, desde donde se han emitido algunas señales que indican que ahí puede ser un lugar seguro. Al final, los sobrevivientes logran subir a un helicóptero para dirigirse a Alaska mientras que Alice se queda detrás para perseguir a Umbrella y terminar con ella por fin.

Nunca olvidaré que al final se ve cómo la cámara viaja hasta Tokyo, Japón, para mostrarnos que ahí en las profundidades de la ciudad se encuentra otro de los cuarteles de Umbrella. Inmediatamente pensé en el caos que se desataría en la ciudad si algún virus llegara…

En ese momento supuse que la siguiente película se ubicaría toda en Tokyo, para mi regocijo. Lamentablemente caí en un engaño de los escritores, y es aquí cuando comenzamos ahora sí de lleno a hablar de Afterlife.

Al inicio de la cinta vemos cómo efectivamente el caos se desata en Tokyo cuando una jovencita colegiala ataca salvajemente a un transeúnte desprevenido. Pasa el tiempo y el mundo está ya completamente invadido por la infección del virus, incluyendo Tokyo.  Alice, de quien ya sabemos que poco a poco ha adquirido más y más poderes extraños, llega de una forma ESPECTACULAR a la base de Umbrella en Tokyo. Debido a esta intrusión, el “malo malote” de Albert Wesker decide acabar con toda la evidencia antes de escapar… lo cual provocó mi gran decepción de la película, pues Tokyo sale apenas unos minutos en la pantalla debido a que… bueno, ya lo verán.

Hasta aquí entraré en detalles sobre la trama, porque lo demás vale la pena que lo vean por sí mismos.
Una de las cosas que más me llamó la atención de esta cinta es sin duda alguna que desde sus primeros minutos es un ejemplo de cómo se debe hacer una buena película de acción: acrobacias increíbles, efectos de sonido magistrales, armas y municiones infinitas, edición casi orquestada, la belleza de Milla Jovovich (multiplicada por los clones que vimos que se estaban gestando en la anterior película), disparos, sangre y muerte por doquier.

Sin embargo, también esos primeros minutos nos sirven de indicativo muy claro de lo que será todo el resto de la película: un despliegue derrochador de efectos especiales sin ninguna trascendencia dramática.

Pero aquí es momento de ser sinceros: ¿realmente vas a ver Resident Evil: Afterlife 3D esperando algo profundísimo y filosófico que cambie tu vida para siempre? Si contestaste que sí, mejor deja de leer esto y ponte a leer un libro o algo más productivo.
Si sigues leyendo, entonces regocíjate: Resident Evil: Afterlife es la mejor película de la saga hasta la fecha. No sólo mejora los efectos y la edición que hemos visto en las anteriores, sino que se maximizan gracias al 3D, mismo que, dicho sea de paso (y sé que con esto muchos se van a infartar), goza de la mejor y más acertada aplicación que he visto en el cine moderno (¡toma eso, Avatar!). Sí, así es: ya me quejaba yo en la reseña de Avatar de que el 3D se me hizo realmente un mero adornito simplón que no servía para darle importancia a una trama floja. Sin embargo, en RE:A3D el 3D está usado de una forma ALTAMENTE efectiva en las secuencias de acción.

Sin duda, es la vez que mejor he visto que se usa el 3D en una cinta y la razón de esto es que se está utilizando con un objetivo muy claro en mente: asombrar, ser espectacular. No se usa como un recurso pretenciosamente estilístico ni teórico que busque llevar a la evolución al cine contemporáneo. Simple y llanamente, Paul W.S. Anderson tiene muy en claro lo que otros cineastas no han entendido: el 3D (por lo menos hasta hoy) sirve para asombrar a las audiencias y hacerlas pasar un corto rato agradable y ya, no es para cambiar nuestras vidas ni para transmitir mensajitos ecológicos como Cameron quiso hacer. Dejando de lado pretensiones insulsas, Anderson usa el 3D de una forma MUY efectiva a lo largo de toda la cinta, sobre todo en las secuencias de acción, casi orquestadas, como ya lo dije, para sacarle el mayor provecho a esta tecnología.
Quedé ASOMBRADO de la técnica en ciertos momentos, y me morí de la risa cuando en ciertas escenas los personajes volaban la cabeza de los zombies y sus fragmentos de esparcían por todos lados, provocando que mi cuerpo instintivamente se hiciera para atrás con el objeto de “esquivarlos”. Cosas como ésa no me habían pasado en ninguna película que haya visto en 3D. También llegué a brincar un poco tras ciertos sustos por los monstruos que aparecen, algo que no me pasaba con ningún producto llamado Resident Evil desde que jugué por primera vez un videojuego de la saga.

Así mismo, cabe destacar que esta película está hecha EXPRESAMENTE en 3D, por eso no la vas a encontrar en los cines de forma “normal” (salvo en muy pocas salas) y vas a tener que pagar a fuerza el costo del boleto completo, pero vale la pena. Esto significa que los efectos son INCREÍBLES, las acrobacias están hechas tomando en cuenta el 3D, por lo que no se ven chafas. Además, para la filmación de la cinta se usaron las mismas cámaras que se utilizaron en Avatar, así como la famosa cámara Phantom que filma a un millón de cuadros por segundo. Sí, leíste bien. Con ella, las secuencias de balazos se ven espectaculares, los detalles son minuciosos y la acción adquiere un tono hasta “poético”, si lo quieres ver así.

Milla Jovovich merece una mención aparte (y es que, aceptémoslo: muchos caballeros vamos a ver la película nada más por ella): se ve ES-PEC-TA-CU-LAR, con mayúsculas, muy bella y sexy, camaleónica. El look que ahora tiene es MUCHO mejor que su descuidada figura de la película anterior. Con Afterlife, Milla se consolida como una de las mejores actrices de acción, por encima de Angelina Jolie o de otras. Obviamente, todo está filmado con la intención de destacar su figura y su protagonismo, pero se agradece muchísimo. La inclusión del 3D no hace sino ensalzar su figura a niveles muy bienvenidos.
Ahora, para todos los fans de los videojuegos, les recuerdo una vez más: esta saga de películas sólo toma como INSPIRACIÓN la saga de juegos y no es para nada una imitación de ella. Sin embargo, sí conserva ciertos elementos, aunque es inútil buscarle lógica o conexión con los juegos. En este caso, veremos zombies y criaturas con toques de los videojuegos Resident Evil 4 y 5, aunque nunca se explica en la cinta por qué los zombies alcanzaron esta mutación. También veremos a un ser muy espectacular cuyo ataque y eventual muerte es una de las mejores secuencias de la cinta (con Claire y Alice haciendo una mancuerna inolvidable).

Así mismo, contamos con el regreso de Claire Redfield (interpretada por una muy bella Ali Larter) que “casualmente” ha perdido la memoria y al principio ataca a Alice cuando va reencontrarse con ella en Alaska. Por esa razón es que no recuerda a su hermano, Chris, interpretado por el galán de la serie Prison Break, Wentworth Miller. Chris es un policía atrapado en una prisión de máxima seguridad junto con un grupo de sobrevientes que Alice encuentra en Los Angeles. Nadie confía en él, así que al principio lo mantienen encerrado, aunque después Alice descubre que él puede tener la clave para salir de ahí con vida.

La verdad es que Chris se siente muy desdibujado en la trama, algo que me da un poco de coraje porque no me parece un personaje malo en el videojuego, pero aquí la importante es Alice. Esto mismo ya pasó con en anteriores películas otros personajes sacados del videojuego como Jill Valentine, que también queda desdibujada por Alice. En este caso, la actuación de Miller no es nada destacable, cayendo en clichés como el del héroe fortachón y serio que no sonríe nunca y siempre tiene líneas rudas y “coquetas” para decírselas a las chicas y a los monstruos que mata. En cierto momento de la cinta, Claire recupera la memoria y juntos ayudan a Alice para derrotar a Wesker en otra escena de acción bastante buena.
El ritmo frenético con el que comienza la cinta no se mantiene, dando lugar a varios momentos de flojera en la que se intenta contarnos una historia que al final resulta intrascendente y vacía (aunque ya dijimos que eso no es lo que queremos o esperamos ver, pero lo menciono porque sé que a algunos sí les interesa la trama, por banal que sea). Estas escenas no son más que la antesala para otra espectacular secuencia de acción que, dicho sea de paso, se me hicieron pocas, ¡yo quería más!

Prácticamente, y en términos de narrativa, Afterlife es un capítulo más de “Las Aventuras de Alice contra los Zombies” y ya. Y el final… bueno, ya verán por qué digo que éste es un capítulo más y ya. Además, NO OLVIDEN QUEDARSE AL FINAL PARA VER LOS CRÉDITOS. Se encontrarán con una sorpresa muy atractiva, sobre todo para los caballeros…

Quienes me conocen saben que soy un fuerte crítico del cine y la técnica hollywoodense, pero también saben que para mí cualquier producto que es CONGRUENTE y CLARO con sus OBJETIVOS merece un aplauso porque se mantiene enfocado en lo que quiere producir en su audiencia sin desviarse hacia falsas pretensiones. Pues Resident Evil: Afterlife 3D es un producto MUY efectivo por esa razón: es una manufactura de entretenimiento y ya, no ganará Óscares ni la Palma de Oro, pero como entretenimiento es muy bueno. La pasarás genial el tiempo que dura, pero cuando salgas del cine tu vida continuará como si nada (a menos que te claves y te hayas dejado llevar como yo por el espectacular uso del 3D). Anderson merece un aplauso por mantenerse coherente durante toda la película y brindar a las masas un momento de asombroso e intrascendente entretenimiento. Punto. 
OJO: No busca hacer un homenaje al género zombie ni tampoco ofrece una trama redonda (de hecho, hay varios hoyos en ella). Los zombies son un mero pretexto para la acción, un accesorio y ya. Así que si vas a ver esta película para ver una buena cinta de zombies o “de sustos”, mejor ahórrate tu dinero. 

EN RESUMEN: Por todo esto puedo decir, sin temor a equivocarme, que Resident Evil: Afterlife 3D es una de las MEJORES PELÍCULAS que he visto en el año. Es efectiva, coherente, entretenida, espectacular. Puro y simple entretenimiento. Obtendrás lo que esperas y más: monstruos, balazos, homenajes injustificados a los ninjas, chicas y sangre. No intentes buscarle lógica en relación con la trama de las tres cintas anteriores: no la encontrarás. Si eres fan de las películas de acción y quieres ver cómo sí se debe utilizar el 3D, serías un zombie descerebrado si no la vas a ver. ¿Será una de las mejores pelis de acción de la década? ¡Ay, nanita!

Estreno en México:  17 de septiembre 2010.
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martes, agosto 24, 2010

Somos lo que hay: Reseña / Crítica

En la inauguración del Festival Macabro 2010 (http://www.macabro.mx) tuve la oportunidad de ver esta cinta del director Jorge Michel. Se trata de una película mexicana muy sonada porque estuvo en Cannes y fue bien recibida en el festival de cine de fantasía y ciencia ficción Fantasia, uno de los más importantes del mundo, celebrado en Montreal, Canadá.

Los comentarios fueron en general muy eufóricos acerca de esta película, lo que hizo que llamara mi atención. Pero no sólo por eso, sino por la temática y el planteamiento de la trama. La verdad es que sí estaba un poco hypeado por ella… pero todo esto es una prueba más de que nunca hay que esperar nada, si es que no quieres terminar decepcionado… como en este caso me pasó

Somos lo que hay trata de una familia de caníbales que un mal día pierden a su líder, el padre, quien se encargaba de llevar el “sustento” a la casa. En ese momento, los tres hijos y la madre deben ideárselas para conservar su modo de vida, sin que se ponga en riesgo la estabilidad familiar.
La familia consiste de la madre, desesperada y un poco neurótica por la situación que están viviendo; un hermano mayor desubicado; una hermana sensata; y un hermano menor rebelde e impulsivo. Ellos son una familia pobre que vive en la Ciudad de México que, además de ser caníbales, reparan y venden relojes en un mercado sobre ruedas instalado en una zona muy pobre.

Describir esta película es tun tanto difícil por la mezcolanza tan desafortunada que le director hizo, pero lo intentaré.

Para empezar, esta cinta no es para nada gore ni da miedo, como muchos la pintan y como yo esperaba de un festival como el Macabro. Más bien se trata de una cinta de conciencia social, con comedia digna del canal 9 de Televisa, que hace excesivos homenajes a grandes clásicos del terror y la acción, mientras nos alecciona sobre las consecuencias que tiene la desintegración familiar. Sí, todo eso.
Somos lo que hay se presta a que varíe un poco la forma en la que hago mis reseñas en este blog, y dado que es una película difícil de describir, prefiero enlistar aquí los clichés del cine mexicano que contiene, mismos que están presentes en todo momento y de los que parece que nunca vamos a salir, lamentablemente:

- La temática social. Sobre esto hablaré más adelante, pero en la película siempre vemos pobreza, marginación, prostitutas, antros de mala muerte, suciedad… como si de verdad TODO México y toda la ciudad fuera así. Luego por eso nos preguntamos por qué los extranjeros tienen tan mala imagen de nosotros. ¿Evitar hablar de todo esto nos va a hacer mejores? No, pero pues desde Los Olvidados de Buñuel parece que esto es lo único que los cineastas ven en México.

- Adolescentes confundidos con su sexualidad / homosexualidad. Ok, esto tampoco es algo que el director haya inventado para la película: es toda una realidad, nadie lo niega. Pero la forma en la que lo emplea para la película se me hizo irrisoria, como si estar confundido con la sexualidad sea el único conflicto que los adolescentes tienen o como si la homosexualidad fuera EL problema que los adolescentes conflictivos tienen por excelencia… ¡no manches! Esto sí ya es un cliché de varias películas.

-El humor barato y simplón. Por eso es que digo que esta película bien podría pasar en el canal 9, cualquier sábado en la tarde. Yo pensé que estaba viendo una película de esas de “humor político” o el programa de “poli, policías” que parodian en Los Simpsons. Se trata de un humor diametralmente opuesto a lo fino o a lo inteligente, basados en la comedia fácil, la imitación, ese humor del que sólo te puedes reir cuando dejas tu cerebro en neutral y que ha sido una constante en el cine mexicano en toda clase de películas baratas de serie B.
-Sátira política. Dentro del humor que se maneja en la cinta, el guionista se dio el “lujo” de meter chistes políticos sobre el Bicentenario y el Gobierno.  No sé si este tipo de chistes le hayan dado risa a todo el público de Cannes y de Canadá que supuestamente alabaron la película. Yo lo dudo mucho.

Mención aparte merecen unos judiciales que salen en la cinta y que, si bien son medio importantes para la trama, bien pudieron haber sido interpretados por Viruta y Capulina. Y entonces la película se pudo haber llamado “Viruta y Capulina contra los caníbales”. ¿Cuántas parodias de policías no hemos visto ya en la TV y en cine mexicano? De verdad, de pena ajena.

-Homenajes al cine extranjero. Kubrick, Hitchcock, Del Toro y demás glorias del cine son “homenajeados”, por no decir “emulados”, a lo largo de toda la película. Tanto que hasta el mismo director aceptó que muchos de esos homenajes hasta fueron inconscientes y los descubrió sólo cuando estaba editando la película. Sé que esto no es un cliché del todo “malo”, pero ya me cansé de oir a los directores mexicanos, sobre todo a los jóvenes, decir que “se inspiraron en”. Son pocos los que no dicen eso, son pocos los originales. Y está bien hacer homenajes, pero no hay que abusar de ellos. Vaya, ¡hasta escenas de Terminator están “homenajeadas”! Chale…

-Y EL CLICHÉ MÁS CLICHÉ DE TODOS LOS CLICHÉS DEL CINE MEXICANO. ¿A que no adivinan qué es? O más bien, QUIÉN es… pues sí, el señorón DANIEL JIMÉNEZ CACHO sale en Somos lo que hay. Sí, sale en una participación desafortunadísima, como empleado de una morgue de pocamonta. Su pésima y forzada actuación, que buscaba causar risa, se convirtió en uno de los muchos momentos que para mí salieron sobrando en la película. Claro que el director lo pensó para que tuviera importancia en la trama, y sí la tiene, porque a fin de cuentas no iba a desperdiciar el “gran” cameo de este actor.

No les miento: desde que vi que salió el señor Jiménez Cacho supe que la película se iba a ir al caño. Y no porque me caiga mal él o no me guste cómo actúa, sino porque su participación es tan simplona y ridícula que para mí rompió con la atmósfera que se creó desde el inicio con una fotografía buena (a secas), tomas interesantes y actuación buena del padre de familia (en la primera escena de la película vemos cómo muere).

Lamentablemente después de lo de Jiménez Cacho, y al oir las risas, algunas sinceras y otras de pena, de los asistentes, la película nunca levantó para mí.
Somos lo que hay tiene un guión tímido (por no decir cobarde): nunca se mete con profundidad a nada, ni a la comedia, ni a lo mórbido, ni a lo gore, ni a lo violento, ni al terror, ni a la conciencia social, ni a la problemática de la homosexualidad, ni a los dilemas de la familia mexicana actual, ni a la pobreza ni a nada. Es un coctel saturado de temas en donde ninguno termina de cuajar.

Al final de la proyección el director platicó un poco con los asistentes. Dejó claro que su intención principal no fue “espantar” sino crear conciencia sobre cómo la pérdida del núcleo familiar provoca esa desintegración. Lamentablemente, el tomar el tema del canibalismo no aportó nada a este desgastado tema. Pudo haber sido una película con pingüinos parlanchines, e igual hubiera podido hablar de la desintegración familiar.

Lamentablemente, esta temática del canibalismo tan atractiva (sobre todo para una película mexicana) se prestaba a mucho más, pero el director lo minimiza a ser una simple novedad, una simple “curiosidad” enmarcada por el tema principal que era la desintegración.

No verás escenas violentas, salvo algunos close ups temerosos a caras golpeadas o cosas así y un dedo humano con el que Daniel Jiménez Cacho hace una broma muy tonta. De ahí en fuera todo está “sugerido para que el espectador cree las escenas en su mente”, según el director… Sí verás persecuciones con los “poli, policías”, algunos crímenes muy oscuros, prostitución, etc.

Y el final… el final tampoco me sorprendió y no sé, pero me recordó MUCHO a Rojo Amanecer…
Aunque nunca le vi pies ni cabeza a Somos lo que hay, hay cosas que hay que reconocerle a Michel: me parece inteligente y audaz la idea de hacer una reflexión sobre la desintegración de la familia que se sale de los convencionalismos. Es una idea de metáfora que se vuelve original y afortunada al mezclar el elemento del canibalismo. Lástima que por querer meter tantas cosas, homenajes, comedias, chistes baratos y problemas paralelos como la prostitución o los que tiene uno de los protagonistas con su sexualidad, las persecuciones, o la rebeldía adolescente, la intención original se desvanece por completo. El concepto del canibalismo nunca llega a cuajar porque durante toda la cinta se habla de un "rito" que nunca conocemos ni vemos. Está bien que haya querido que el expectador "creara" todo en su mente, pero no hay que exagerar.
En resumen: Somos lo que hay es una película decepcionante, digna del canal 9, pero con una premisa original e interesante, así como intenciones de reflexión bastante buenas. Pero todo queda en un intento muy mexicano en la que el director se dejó llevar por su fanboyismo exagerado, su megalomanía, sus ganas de abarcar mucho que resultaron en apretar poco.  Tal vez si hubiera sido advertido de que esta cinta no era lo que me imaginaba, me hubiera reído un poco más, pero acepto que yo tuve la culpa por crearme falsas expectativas. Ya que la vean ustedes, me gustaría saber su opinión.

Somos lo que hay se estrena comercialmente en México en octubre de 2010
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jueves, agosto 19, 2010

Permanencia Involuntaria 121

¿Qué creyeron? ¿Que no iba a haber más Permanencia Involuntaria?

¡Pues TÉNGUELENNNN!

Una vez más regresé a la guarida de Fausto Ponce para participar en su podcast. En esta ocasión, platicamos de mi experiencia en el E3, el estrés, las noticias y novedades que más destacaron y detalles censurados pero que aquí sí podemos decirlo porque tenemos LI-BER-TÁÁÁÁÁ...

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Espero sus comentarios y sus opiniones sobre el E3 2010.
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martes, julio 20, 2010

Inception ("El Origen"): reseña / crítica

Los sueños son un mundo aparte que no todos deberían atreverse a explorar, porque siempre hay muchos riesgos. Sin embargo, Christopher Nolan (The Dark Night, Batman Begins, Memento) se atrevió mediante una mezcla muy afortunada y, sin duda, inteligente en Inception (“El Origen”).
Inteligente, porque la trama es acertada y profunda. Afortunada, porque nunca deja de ser un "blockbuster" hollywoodense enfocado a las masas, pero su gran mezcla de la vieja fórmula de película de acción con temáticas profundas es algo que muy pocos podrán (o querrán) explorar, ver más allá de lo evidente para meterse en las profundidades de Inception. Algo que me recuerda mucho los distintos niveles de interpretación y de disfrute de Evangelion. Niveles que también vemos, desde otro punto de vista, en los sueños, mismos que son el tema de esta cinta.

En ella, Leonardo DiCaprio (Cobb) es un ladrón encargado de penetrar en el subconsciente de las personas en el momento en que su mente es más vulnerable: el sueño profundo. Sus habilidades le permiten entrar en la mente de las personas y robar información valiosa en un mundo en el que el espionaje ha avanzado a niveles extraordinarios. Es una realidad donde el mayor peligro no son las bombas, sino lo que pasa en nuestra mente: las ideas, mismas que se pueden expandir en la mente como un virus letal que modifica nuestras acciones y decisiones de forma inconsciente.
Las peligrosas actividades de Cobb le han puesto en la mira de muchas personas, por lo que es un fugitivo con el tiempo contado. Sin embargo, un último trabajo podría absolverlo. La tarea no es nada sencilla, de hecho, en teoría es imposible: alguien le pide que haga el proceso contrario, que implante una idea en vez de robarla. Si lo logra, ese alguien hará una llamada que le permitirá a Cobb reencontrarse con su familia y vivir en libertad. Pero esta tarea se complica cuando Cobb es perseguido de nuevo por alguien o algo que sabe cada uno de sus movimientos y pone en peligro su consciencia y su realidad… incluso dentro de los sueños.

Inception es muy probablemente el “blockbuster” perfecto por varias razones que explicaré.
Primero porque su temática es muy arriesgada (los sueños y el subconsciente), pero Nolan la trata de una forma creíble, con un planteamiento claro, reglas explícitas, guión acertado y dirección ejemplar.

Esto es destacable porque el tema se presta no sólo a ambigüedades, sino a caer en lo pretencioso. Es cierto que una película así tiene una gran dosis de pretención, pero esto es normal dada la temática. Sin embargo, Nolan no exagera ni va más allá, permitiéndote disfrutar la cinta sin decir “está muy jalada”. El director tiene mucha consciencia de lo que es la ciencia ficción, y de cómo una buena película de este género debe estar sustentada en mucha ciencia para que tú como espectador te creas la ficción. Es evidente que Nolan investigó muy bien antes de escribir su cinta y fundamentó muy afortunadamente sus pretensiones con ella.

Por ello Inception gustará a las masas: su trama es inteligente pero lo suficientemente aterrizada como para ponerte a pensar sin divagar demasiado. Los elementos que el director y guionista te da son suficientes para ponerte a usar tus neuronas pero sin frustrarte por no encontrar una “respuesta”. Es un ambiente controlado al que nos sumerge el director, muy ad hoc con la temática de la cinta, por cierto (ya que él logra lo que Cobb busca: implantar una idea y hacer que nos la creamos). Los elementos son claros como para hacerte producir tus propias teorías pero no va más allá ni divaga, es coherente con las reglas de su universo.
Por otro lado, el elenco y la forma en la que se nos es presentado siguen una fórmula que no puede fallar. ¿Viste Ocean’s Eleven? Inception se parece mucho a ella pero en el buen sentido: nos presenta a un elenco de “héroes”, cada uno con una función y personalidad específicas, con los que nos encariñamos y descubrimos sus motivaciones. DiCaprio es el líder de este elenco que brilla por sí mismo, aunque sin desdibujar el protagonismo del primero. Dicho "cast" tiene un objetivo en común que debe alcanzar bajo presión de tiempo, por lo que vemos las acciones de cada uno y la importancia que tienen para el todo, aumentando la tensión a cada segundo y sumergiéndonos en un thriller muy efectivo.

Dado que la trama se desarrolla en diferentes “sueños” o etapas que ocurren una al mismo tiempo que la otra, vemos versatilidad en las actuaciones y diferentes roles, así como escenarios y ambientes diversos. Un acierto muy afortunado sin duda alguna, pues Nolan logra emocionarnos y mantenernos siempre alertas, algo conscientemente hecho para agradar a las masas.
Sinceramente, esperaba mucho más espectacularidad en los efectos especiales; sin embargo, al ver la película como un todo, me pude dar cuenta de que éstos son adecuados, incluso podríamos decir que son “sobrios” si tomamos en consideración que ésta es una película que explora el subconsciente y los sueños de las personas. En otras palabras, los efectos especiales no son un estorbo ni desdibujan el objetivo primordial de la trama; son un elemento que ayuda mucho al guión y van en concordancia perfecta con el ritmo de la cinta. La complementan, sin ser el eje de atención como pasa en otros casos.

En cuanto a la trama, bueno, sé que habrá muchas teorías e interpretaciones sobre ella, y sobretodo sobre el intrigante final (tan intrigante como todo el resto de la cinta, muy al estilo de Blade Runner, si viste ambas cintas verás por qué). Aquí no me meteré al análisis porque sería muy largo y, a fin de cuentas, es muy personal (y además habría muchos spoilers). Sin embargo, lo que sí voy a destacar es que, a pesar de que Nolan aplica una fórmula vieja para agradar a las masas, logra lo que ningún otro “blockbuster” hollywoodense hará en este verano: hacer pensar al auditorio. Proeza que, según yo recuerdo, no ha logrado hacer ningún otro director con ningún otro “blockbuster” en los últimos años.
El manejo de los sueños es complejo, como ya lo mencioné, pero dado que Nolan nos dice las reglas del juego de una forma tan clara, es muy fácil que nos dejemos llevar por lo que nos plantea. Sin embargo, no nos deja las cosas tan fáciles y tenemos que ir hilando las pistas que nos da para entender realmente qué es lo que está pasando. Empero, este proceso no es nada complicado, denso ni pretencioso como otras películas con otros directores. Sin ser superficial o banal, el tema es tratado bien, a un nivel entendible para la mayoría de las personas. En lo personal, busco las películas complejas que NO sean entendibles para la mayoría, pero Inception me gustó porque es una película cercana a las masas sin ser estúpida.

Lo que hace más cercana la trama a las personas es que todos hemos soñado alguna vez. Algunos recuerdan lo que sueñan, otros no. Algunos viven en sus sueños, otros viven a través de sus sueños, otros matan sus sueños, quisieran matar lo que ven en ellos o rescatar lo que ven en ellos. Todos hemos soñado y todos nos hemos quedado perplejos ante algún sueño particular que no entendemos pero, por alguna extraña razón, sabemos que es importante para nosotros. Todos queremos saber qué significan los sueños. Todos tenemos curiosidad por ellos y ése es el gancho perfecto que Nolan está empleando para hacer de Inception un éxito.

¿Vas a tener que volver a verla para entender del todo las reglas del juego? Sí, pero la experiencia de volver a verla no será una tortura ni algo de flojera o inútil porque hay muchos detalles que segurito se te van a ir vivos la primera vez que la veas.  Así que vale mucho la pena verla de nuevo y a lo mejor así interpretas más claramente el final. Y dije “interpretar”, no “entender”, porque éste es uno de esos productos mediáticos que más vale interpretar que entender. Es mejor el viaje que el destino final, sin duda. Deja que tus neuronas trabajen, déjate llevar y disfruta de una de las mejores cintas de este siglo.
(Si alguien quiere poner aquí sus interpretaciones de la película, o sus teorías sobre los sueños o sus simples opiniones, son muy bienvenidos a hacerlo).
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