viernes, febrero 26, 2010

Permanencia Involuntaria 114 - Heavy Rain

¡Fausto, Fausto, RA, RA, RAAAAA!

jejeje xD

Una vez más fui invitado a Permanencia Involuntaria y en esta ocasión platico con Fausto Ponce sobre Heavy Rain: ¿fenómeno, experimento, "EL" juego que debes jugar?

Entérate de qué es esto que está levantando ámpula en la industria de los videojuegos.

Heavy Rain es un juego exclusivo para PS3 y salió a la venta el 23 de febrero. Es un juego realista, un thriller psicológico interactivo que trata sobre la vida de cuatro personajes que de una u otra forma ven tocadas sus vidas por un elemento en común: el asesino del Origami, quien ha asesinado a buen número de niños en una ciudad estadounidense indeterminada.


No te pierdas este episodio de Permanencia Involuntaria, porque además contiene:
Información sobre el ciclo de cine Ambulante. Peter Gabriel The Crooked Voltures Shutter Island y buena música.

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martes, febrero 16, 2010

Así somos los comunicólogos




Hace mucho que no posteaba algo "no original" (o sea, no hecho por mí), pero esto TENÍA QUE POSTEARLO.

Esto me lo mandó mi amiga Marysol Becerra a quien conozco desde la secundaria. Ella es comunicóloga como yo y bueno... no diré más.

Pongo en negritas e itálicas las cosas con las que más me identifico, aunque debo decir que me identifico con todas, jajaja. Está mega cagado esto.

Si algún otro comunicólogo lo lee, díganme si es cierto esto o no.

Si alguno de mis amigos no comunicólogos lo lee, por favor díganme si soy así o no xD

Va...

Cosas que siempre quisiste saber sobre los comunicólogos

Tristes verdades sobre los comunicólogos (periodistas, publicistas, cineastas, fotógrafos, publirelacionistas, opinólogos, locutores, conductores, productores o colaboradores de algún programa de radio o tv, aunque sea por internet, y un largo etcétera más):

1. Odian las frases “en base a”, “mas sin embargo”, “pero no obstante”
2. Escriben los más apropiadamente posible en el Messenger. ¡Hasta en el celular ponen acentos!
3. Creen que “casi” cualquier idiota escribe en periódicos. "Y tienen la ferrea convicción de que definitivamente cualquier idiota escribe en la web"...
4. Sin importar si son publicistas, productores, periodistas o políticos usan paint, power point,photoshop, corel draw, movie maker o similares.
5. Usan palabras “raras” en sus conversaciones cotidianas como “poder adquisitivo”, “opinión pública” o “connotación”, "líderes de opinión". <= O "INCORDIO" JAJAJA
6. Se leyeron a Habermas y el “Libro Vaquero”.
7. Se saben todas las estaciones del metro.
8. Juegan “Caricachupas” en todas sus fiestas.
9. Saben que el amor es un estado de ánimo.
10. Odian los clichés.
11. Ven cine de arte y películas extrañas que nadie conoce.
12. Hablan de sujetos anónimos como Greimas, Chomsky, McLuhan, Hovland, Berelson,Lazarsfeld, Bateson, Dondis…
13. Son fans de los titulares del periódico “El Gráfico” y adoran las primeras planas de "La Prensa". Los más clavados coleccionan "Ooorale, los secretos de las estrellas"...
14. Revisan y corrigen tu ortografía sin que se los pidas
15. Odian a Carlos Trejo y Carlos Cuauhtémoc Sánchez y no saben qué decir sobre Paulo Cohelo
16. Son fans de Goebbels y su Decálogo
17. Consideran más de tres “que” en cinco líneas como una gran blasfemia.
18. No pueden creer que no estés leyendo un libro actualmente.
19. Te dan justificaciones sin que se las pidas, además las describen, explican, dramatizan y te las pasan por escrito, por correo, o el enlace a sus blogs o canales en Youtube.
20. Odian Televisa, pero trabajarían allí. Piensan que trabajar en TVAzteza es caer demasiado bajo, pero trabajarían también ahí.
21. Creen que los bochitos están infravalorados.
22. Beben litros de café y fuman como locomotora.
23. No saben sumar cifras de más de 3 dígitos ni pueden hacer divisiones con punto sin usar calculadora.
24. Son paranoicos y creen que todo acontecimiento nacional es una “cortina de humo”.
25. Son bien retro y conocen la música de tu papá (aunque no les guste) y tienen el éxito del momento en su iPod/celular (así de random son).
26. Sus chistes locales incluyen palabras y frases como “Palo Alto”, “Espacio Público” u “Holístico”.
27. Creen que jeans, saco y tenis limpios es “ropa formal”.
28. Son más cultos que tú.
29. Odian exponer con power point, pero recurren a él todo el tiempo.
30. Leen TODO, incluso los folletos que regalan afuera de las farmacias.
31. Todos se sienten “líderes de opinión”.
32. Sus papás les preguntan por quien votar.
33. Su idea de diversión suele incluir la feria del libro, el museo de la caricatura o la Cineteca Nacional.
34. Las frases de amor que usan son del tipo “eres mi semiosis ilimitada”.
35. Conocen el secreto detrás del éxito de Harry Potter (ilusión y marketing). Si quieres que te lo expliquen pregúntales (y atente a las consecuencias)
36. No usaron guantes ni cubre bocas en tiempos de influenza.
37. Se tatuarían el triángulo semiótico de Peirce.
38. Tienen un blog (que solo visitan sus amigos y hermanos) en Wordpress o Blogger.
39. Odian las películas dobladas y los subtítulos mal traducidos.
40. Ven series como Dr. House o The Big Bang Theory y saben que Friends está sobrevaluada.
41. Leyeron “500 años de periodismo en México” (eso dicen). Otros más presumen haber leído "para leer al pato donald"
42. Ven comerciales y sus favoritos son los de VH1. Asisten a los "publívoros" y graban "insomnia" (festivales y programas ¡de comerciales!)
43. Cuando ven una película no dejan de pensar en movimientos de cámara, ángulos, tomas, iluminación…
44. Siempre dudarán de la fidelidad de tu fuente.
45. Odian los juicios de valor, pero darán crítica y opinión sin que se las pidas.
46. Someten la salida del viernes a consulta ciudadana por mayoría de votos con un representante neutral en caso de empate.
47. Hacen videos hasta de su comida.
48. Toman fotos a lo loco, incluso de sus zapatos.
49. Son bien verbo
50. Se saben los significados de los colores.
51. Nunca entedrás cómo, pero ellos pueden utilizar el punto y coma.
52. Supieron que era un “emo” antes de que tu hermanito empezara a vestirse así.
53. Lloraron cuando mataron al “Hijo del papá” y fueron los primeros en transmitir la noticia.
54. Son maestros del sarcasmo y el humor negro. <=== JAJAJAJA SÍ
55. Creen que su reportaje/película/video/cartel/campaña etc. salvará al mundo y sacará al país adelante.
56. No les gusta traducir términos como Mass Media o Marketing
57. Tienen por lo menos una página personal Facebook, Myspace, Twitter, Hi5, Flickr, DeviantArt…
58. Tienen un diccionario de lingüística, y los dos tomos del diccionario completo de la Real Academia
59. No comprenderían su vida sin internet.
60. Odian a quienes dicen que la comunicación es para chismosos.
61. Para ellos todo es un proceso de comunicación.
62. Creen fervientemente en que Goeebels y Saussure merecen un estatua en cada universidad.
63. Están acostumbrados a que les digan "y quieres trabajar en radio o televisión", como si sólo ahí hubiera comunicación.
64. Tienen muy claro que Mariano no es "el comunicador".
65. El periódico es su herramienta básica.
66. Por alguna maldita razón, los comunicólogos siempre saben escribir, hacen las mejores presentaciones de power point, tienen una creatividad asombrosa en sus proyectos y exponen perfectamente. Pero en la escuela o en el trabajo siempre son acusados de plagio
67. Son responsables de las mejores fiestas de la universidad.
68. Acostúmbrate a escuchar "oops, por ahora estoy ocupado pero, checamos y luego nos vemos ¿ok?"... y ese luego tarda varias semanas o meses en llegar.
69. Tienen una gran facilidad para decirte en tu cara "no me chingues, eso que dices es una pendejada".
70. Aceptémoslo caballeros, las chicas más guapas son comunicólogas.
71. Nunca intentes discutir con un comunicólogo... puedes resultar gravemente humillado.
72. Pueden darte una explicación teórica de por qué las campañas publicitarias de Coca-Cola son las mejores.
73. Hablan mínimo dos idiomas y seguro están aprendiendo un tercero, o más.
74. Son los amos y señores de la persuasión. Por algo le dicen "ciencias de la manipulación" a lo que estudian
75. Siempre tienen tema de conversación.
76. Son como diccionarios andantes.
77. Se sienten insultados si dices "gentes", "¿me entiendes?" o "pero mas sin embargo".
78. Sueñan con ser escritores o tener cierta fama
79. Conocen a fulano (a), sutano (a) y a perengan(a)... y si no lo conocen, por lo menos lo han visto o saben de él o ella
80. Se creen medio hippies, así sea sólo por la ropa
81. Odian las distinciones entre fresas y nacos, pero las usan todo el tiempo
82. Sí son bien chismosos... hay hasta quienes piensan que la intriga es un deporte
83. Son pedotes y mariguanos como pocos
84. Compran y regalan libros todo el tiempo
85. Todo mundo sabe que son mamones y arrogantes, menos ellos.
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miércoles, febrero 10, 2010

Permanencia Involuntaria 113


¡He regresado a Permanencia Involuntaria!

En esta ocasión, continuamos con nuestro primer vistazo a los juegos más importantes de este 2010 (aquí está la primera parte). Seguramente faltaron algunos por mencionarse, pero el tiempo era poco y si te pasas, Fausto Ponce te cobra por segundo... mejor no me arriesgué.

Gracias a Fausto por la invitación y espero sus comentarios. Recuerden escuchar todo el programa, porque siempre hay muchas cosas padres e interesantes en él xD

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lunes, febrero 08, 2010

Reseña / Crítica: Violines en el Cielo - Departures

Te vas a morir.

Yo me voy a morir.

Todos nos vamos a morir.

Pero nuestra muerte puede representar una nueva perspectiva de la vida para los que se quedan en este plano existencial.

Ésa es la premisa principal de おくりびと, Okuribito, también conocida en EUA como Departures y en México como "Violines en el Cielo" (pésima traducción del título).

En ella conocemos a Daigo, un joven violonchelista que acaba de obtener un puesto en una orquesta de Tokyo. Ni tardo ni perezoso, compra un violonchelo nuevo, con lo que acaba "endrogado", sin embargo confía en que su trabajo en la orquesta le permita pagarlo.


Lamentablemente, el dueño de la orquesta decide extinguirla y Daigo queda con un palmo de narices: sin trabajo y con una gran deuda. Eventualmente, y con el apoyo de su esposa, Daigo decide vender el violonchelo y mudarse a un lugar de la provincia de Japón, a la casa de su fallecida madre. Ahí, casi por obra de suerte, obtiene un trabajo en una funeraria donde será el encargado de preparar los cadáveres para su incineración.

Mi acercamiento con esta película fue ríspido al principio. En 2009 compitió con Vals con Bashir para ganar el Oscar a la mejor película extranjera. Eventualmente pude ver Vals con Bashir en la edición del año pasado del ahora fallecido FICCO y me encantó, yo decía que debió haber ganado el Oscar, pero lo ganó "Violines en el Cielo", y eso como que medio me incordió porque obviamente le iba a la otra.

Casi un año después de ese triunfo, por fin pude ver la ganadora del Oscar 2009 a mejor película extranjera.


El tema de la muerte es tabú en muchas culturas. Para sobrellevarlo, los mexicanos nos burlamos, la celebramos y hasta la adoramos. En Japón, éste es un tema solemne, místico, ritual y muy serio.

En "Violines en el Cielo" también es visto como un arte. Un arte que no muchos practican, y de ésos, no todos lo practican bien. Cuando Daigo llega a su pueblo natal, desesperado y sin dinero, ve un anuncio en el periódico que habla de una vacante como "ayudante de partidas". Tanto él como su esposa piensan que se trata de un trabajo como guía de turistas o agente de viajes.

Cuando Daigo llega a la agencia, se da cuenta de que un mundo que le es ajeno, y hasta le da miedo y asco, se puede convertir en la esperanza de una vida digna para él y su esposa. El dueño de la agencia, rígido y duro por fuera, pero amable y protector por dentro, lo contrata de inmediato y le paga muy bien.


Así comienzan las desventuras de Daigo, quien debe aprender desde cero el arte de preparar a los muertos: limpiarlos, maquillarlos, vestirlos y moverlos con dignidad son parte de sus tareas cotidianas: recordarle al mundo que esos cuerpos inertes alguna vez rebozaron de vida es su trabajo. Todo esto lo realiza mientras los deudos observan cada uno de sus movimientos, entre lágrimas o coraje, entre tristeza o sonrisas, entre reclamos o resignación.

Con el paso del tiempo, Daigo va descubriendo que detrás de estas tareas tan tétricas, hay muchas historias, las de los que se quedan vivos: las familias y amigos de los muertos, quienes, cada uno a su manera, lidian con su pérdida; los conflictos, las alegrías, el agradecimiento por todo lo que los fallecidos han hecho por ellos.

Todo esto pone a Daigo en contacto con su propio ser, con su pasado y con su presente, que aunque al principio se veía oscuro, de pronto adquiere una iluminación inesperada proveniente de la muerte y del arte del ayudar a bien morir.


Daigo tiene que lidiar con su esposa que, aunque bella, comprensiva y adorable, no sabe del trabajo de su esposo, ¿qué pasará cuando se entere? La sociedad también ve con malos ojos a los que "tocan a los muertos" y Daigo tendrá que lidiar con ello. También tiene que luchar con su pasado, con el abandono de su padre, la muerte de su madre y este nuevo destino tan raro que ha encontrado. ¿Y la música y el violonchelo dónde quedarán?

En este pueblo, Daigo se reencuentra con personajes entrañables y dispares que le enseñarán varias facetas de la vida, a través de la muerte. O de la muerte que todos los días vivimos, porque todos los días nos acercamos inexorablemente a nuestra muerte.

La muerte está en todos lados, rodeándonos, pero pocos son los que encuentran más vida en ella.

El gran mérito de "Violines en el Cielo" es el haber encontrado una historia tan entrañable surgida de una temática que en un momento puede resultar tétrica. Daigo es un personaje con una catarsis sutil y gradual, pero contundente al final de la cinta.

Además de la temática de la muerte, la película habla del destino y del pasado, elementos que nos ayudan a conformar nuestro presente, sin dejar de lado el azar y las casualidades. Así mismo, es casi un documento que da fe del misticismo involucrado en los rituales de la muerte y del choque entre la vida citadina y la rural que todos los días sucede en un país como Japón y también en uno como México.

El otro choque es el de las artes de Daigo, quien pasa de ser ejecutor del arte musical (su violonchelo) al del mortuorio. ¿Habrá un conflicto entre ambas o se complementarán?

La comedia sutil, discreta y exquisita con la que está llevada la trama enriquece enormemente la experiencia. Reirás y, si te dejas llevar, también llorarás, conformando así una fórmula perfecta que logra su objetivo: conmover.


La cinematografía del director Yôjiro Takita es
tradicional, no encontrarás muchas innovaciones ni momentos estelares en ella, por lo que la trama y las reflexiones derivadas de ella son los puntos fuertes de la cinta. Sin embargo, la fotografía es sobresaliente en tanto que nos regala paisajes hermosos de la provincia japonesa, así como nos permite concentrarnos en la delicadeza con la que Daigo prepara a los difuntos.

La preparación de los muertos es el trasfondo de una trama de autodescubrimiento y relaciones entrañables entre los personajes, mismas que no se exploran hasta el hartazgo, sino que se sugieren delicada y tiernamente.

Cabe destacar que el director se vio bastante valiente al tratar un tema tan tabú para la sociedad japonesa. Él no esperaba gran éxito comercial y sin embargo lo obtuvo porque supo tratar sutilmente el tema, dando importancia a la trama de Daigo.

100% recomendable. Vela si quieres usar neuronas que hace mucho no utilizabas y si quieres tener un buen número de reflexiones después de haber terminado de pasar los créditos finales. Una cinta inolvidable.
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Crítica / Reseña: 2033

2033 es una película rara.

Rara por su temática, rara por los paisajes que nos presenta, pero sobretodo, rara por ser una película de ciencia ficción mexicana.

No tengo muchos referentes de este tipo de películas salvo las del Santo o las de Capulina contra los Monstruos o cosas así. Confieso que realmente me hace falta ver mucho más cine de ciencia ficción mexicano.


Es por eso que me aventuré a ver en el cine, como debe ser, 2033, ópera prima del director Francisco Laresgoiti, y primera entrega de una trilogía que abarcará, si Don Dinero lo permite, una precuela y una secuela.

En la cinta, cuya trama se sitúa 23 años en el futuro, la Ciudad de México ahora se llama Villaparaíso, "Tu ciudad segura". Luego de la inestabilidad política tras las elecciones de 2012, un grupo militar toma el poder en el país, privando a la sociedad de su derecho a organizarse y de su libertad religiosa. Además, han ideado una forma de someter los pensamientos de la gente: el Pactia, una sustancia mejor que la música para apaciguar a las bestias.

La temperatura promedio de la ciudad es de 40 grados, y algunos de sus edificios más emblemáticos siguen en pie, pero con modificaciones caprichosas. La unidad habitacional de Tlatelolco, igual de emblemática, está semidestruída y es guarida de los "rechazados" por esta nueva sociedad exitosa, altamente tecnificada, segura y perfecta.


Pablo es un junior que se entrega al Pactia sin decoro. Sus hobbies principales son ir al antro, drogarse y cazar humanos clandestinamente. Sin embargo, un día conoce al Padre Miguel, quien le develará una realidad que él no se imaginaba y lo orillará a ser parte de un movimiento reaccionario contra el régimen que oprime al país.

En resumen, 2033 es un coctel de clichés y lugares ya inventados. En muchos sentidos lo es.

Comencemos con el escenario donde se lleva a cabo la trama y la forma en la que está contada. Se trata de un collage de trozos de obras literarias y películas: los trabajos de Ray Bradbury, Un Mundo Feliz, 1984, Gattaca, la cinematografía de Kubrick y demás. Segundo a segundo, si es que eres un iniciado en esto de la ciencia ficción, notarás estas referencias que prefiero llamar "homenajes" para no verme tan manchado.


El otro coctel es el de la variedad de temáticas que se tratan en la película: por un lado, tenemos la (cliché) sociedad aparentemente perfecta, pero que esconde una insurrección de parte de seres cansados de la opresión en la que han vivido. Este levantamiento está inspirado en aquel que hubo en los años del presidente Plutarco Elias Calles, quien tuvo que enfrentar la Guerra Cristera, una revuelta de personas que se opusieron a las restricciones que el gobierno implementó en contra de la autonomía eclesiástica.

Además, tenemos referencias a la lucha de Independencia a través del padre Miguel (¿por Miguel Hidalgo?), quien es el líder de este levantamiento y se encarga de iluminar las conciencias de sus seguidores mediante la religión y la toma de armas.

Por otro lado, tenemos que el gobierno militar es realmente controlado desde las sombras por "PEC" (acrónimo de Plutarco Elías Calles), quien se alía con una empresa farmaseútica que controla la producción de Pactia y es dirigida por el Dr. Stam (¿Slim?).


Así mismo tenemos el tema de los pobres y la opresión. Porque a pesar de que ya han pasado 23 años y México es una sociedad altamente tecnificada, en los suburbios de la ciudad viven los más pobres de los pobres, quienes son cazados como si fueran animales por los ricos. Así, no sólo la sociedad en general es oprimida mentalmente por el gobierno y su Pactia, sino que tenemos a los otros que no son oprimidos por los químicos, sino por su pobreza. ¿Una interpretación del México actual?

Y por si toooooooodo esto fuera poco, tenemos la INNECESARIA línea argumental del romence que surge entre Pablo y Lucía, una inteligente y bella joven que trabaja en la empresa Phaarmax, quien luego se unirá a la rebelión, en medio de la cual se involucra sentimentalmente con Pablo.

Y aquí es cuando de pronto recordé que estaba viendo una película mexicana. Perdón si suena a malinchismo, pero ¿por qué en tooooodas las películas mexicanas de los últimos años tiene que haber a fuerzas una relación amorosa? ¿son intentos del director o guionista para conectar con el público?, ¿algún día en México haremos películas libres de sentimentalismos baratos?

Y es que, como dije antes, esta relación sentimental estuvo metida a fuerzas en la película y bien pudieron quitarla porque ante la abrumadora mezcla de cocteles argumentales, no hace más que quedar pálida, insignificante, y termina por hundir al argumento de la cinta en uno de los muchos clichés que tiene el cine y más el mexicano: el "amor" como motor de cambio.


Retomemos el tema: como pudieron notar, 2033 es una mezcolanza de tantas cosas que ninguna de ellas brilla. Y es que como bien dicen "el que sirve a dos amos con uno queda mal". Y aquí son tantos "amos" que se queda mal con todos.

Es evidente que 2033 es una película ALTAMENTE PRETENCIOSA, repleta de lineas argumentales y referencias históricas, literarias, cinematográficas y fantásticas que el director te restriega en la cara. Tantas que es imposible prestarle atención a una sola, por lo que el clímax principal queda diluído entre tanta paja y termina sintiéndose vacío.

Ahora, dicho lo anterior, hay varias cosas rescatables de 2033 que a continuación mencionaré, y por las cuales siento que valió la pena pagar lo que pagué por verla.


En primer lugar, la idea de una Ciudad de México 23 años en el futuro se me hizo atractiva y el director logra reflejarla de manera discreta pero efectiva. Es decir, la película no derrocha grandes presupuestos en efectos especiales, sino que apoya toda la "fe" en la ciencia ficción en la trama, por lo que los destellos de futuro que vemos son discretos y generados mediante efectos computarizados simples, manejo de escenografías y props.

A pesar de esta simpleza, la película no se ve chafa. El director logró crear un universo creíble, por lo menos en el aspecto visual y de escenarios. Colores suaves y una cinematografía adecuada nos indican que el director y su equipo realmente cuidaron estos aspectos de la cinta. Se nota y se les agradece.

Sin embargo, de 2033 lo que más destaca son las ganas de hacer cosas diferentes en el cine mexicano, y esto se agradece MUCHO. Aunque el argumento cae en convencionalismos cínicos del género como la lucha de clases, la distopía, los conflictos históricos, la dominación y vigilancia extrema del gobierno, la violencia del ciberpunk, los avances científicos, etc., nadie puede negar que esta excesiva pretención del director es un signo de una inquietud que bien encaminada puede representar una cubetada de agua fría para los que hacen cine comercial en este país, cuya cinematografía, en la mayoría de los casos, deja mucho qué desear.

Este espíritu revolucionario falla esta vez en el sentido de que quiso tratar tantas lineas argumentales al mismo tiempo que ninguna cuaja bien, pero triunfa al haber logrado un sueño futurista que espero que cambie en algo las cosas en este país... por lo menos en cuanto a cine se refiere.


El veredicto es: a pesar de que al final te vas a quedar un poco perturbado por no haber visto realmente ningún clímax realizado (amén del final abierto que clara y descaradamente da pie a la secuela), la película es muy entretenida de principio a fin y logra mantener tu atención y expectativa para saber cuál de todos los nudos argumentales es el que al final se desarrolla.

Sus locaciones y universo futurista (que no raya en las ridiculeces o "jaladas", sino que se mantiene sobrio y creíble) también te mantendrán atento.

A fin de cuentas es un buen intento de parte de Francisco Laresgoiti, a quien definitivamente sí le daré oportunidad de "cuajar" su trilogía en la precuela y secuela que están por venir... si el futuro antes no nos alcanza.
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