lunes, octubre 29, 2012

Ralph, El Demoledor: Reseña / Crítica


Eran muchas las expectativas sobre esta película, por más que me esforcé en no tenerlas. Pero fue imposible resistirse: una cinta que prometía “homenajear” a la cultura de los videojuegos (y con ello a la cultura pop), cameos de personajes famosos, un argumento con “mensaje”, elenco destacado, Disney, la buena vibra que percibí por parte del elenco y los directores en la Comic-Con (donde conversé con ellos…), y más.

Bueno, la mesa estaba puesta para que disfrutara al 100% esta película. Pero al ser una película “basada en videojuegos”, ¿estaba destinada a sufrir el mismo destino fatal que sus antecesoras?
EL VIEJO AMIGO RALPH.

Ralph es el típico enemigo de videojuego, cuya única función en la vida es hacérsela más difícil al héroe. Pero tras tantos años de interpretar el mismo papel, Ralph está cansado, no sólo de cometer “fechorías”, sino de no recibir el reconocimiento que según él se merece, pues sin “malo”, un videojuego como el de él no podría existir. Además, está celoso de Felix, el héroe del juego, a quien siempre, pase lo que pase, le dan una reluciente medalla.

Para obtener el reconocimiento, Ralph decide escaparse de su juego y conseguir la medalla. Y aunque lo logra a los pocos minutos de iniciada la película, la pierde por un accidente y sólo Vanellope von Schweetz, una niña “bug” que vive en otro videojuego, es capaz de ayudarle a recuperarla, pero Ralph deberá ayudar a Vanellope a lograr sus propios objetivos antes de que sea demasiado tarde, pues si Ralph no regresa a su juego y muere, no podrá regenerarse jamás. Además, en el trasfondo, una amenaza virtual desatada indirectamente por Ralph busca destruir el mundo de Vanellope.
EL ARGUMENTO DE DISNEY

Si leíste la sinopsis de arriba seguramente pensaste aunque sea un poquito en “el viejo argumento de película de Disney”, y sí, nunca debemos perder de vista que Ralph, El Demoledor es eso: una película de Disney.

Sin embargo, puede que también hayas notado una cosa en la sinopsis: los múltiples ejes narrativos de la cinta: la ambición de Ralph, la ambición de Vanellope, salvar al mundo “videojueguil”, la relación entre Ralph y Vanellope… ¿Tantas cosas pueden resolverse en una sola película? 

Temía que no pero conforme fueron pasando los minutos, vi cómo esos nudos se iban desatando uno a uno, y lo mejor de todo es que en el proceso nunca dejé de sonreír, emocionarme, carcajearme y enternecerme por todo lo que pasa en el proceso.

Disney y el director Rich Moore lo lograron. 
PARA LOS FANS DE LOS VIDEOJUEGOS

Si bien el mensaje final de la cinta (el cual puede ser leído desde muchos ángulos dependiendo de en lo que te quieras concentrar) es infantil y cursi, es aplicable a los adultos y el proceso para llegar a él es muy agradable. No hablaré de él para no spoilerear, pero si conoces “el argumento Disney”, ya te imaginarás cuál es sin ver la película.

Pero no dejes de verla porque muy probablemente te guste seas o no fan de los videojuegos.

Y si eres fan, ¿te vas a sentir ofendido por ver Ralph, El Demoledor?

Como siempre he dicho, cada que un videojugador va a ver una película basada en videojuegos debe quitarse su disfraz de videojugador y ponerse el de cinéfilo, de lo contrario hará muchos corajes al no ver su juego reflejado fielmente en la película (lo cual, con disfraz o no, jamás va a suceder, pues ya he explicado muchas veces que son dos medios totalmente diferentes).

Sin embargo, Ralph El Demoledor NO es una película basada en videojuegos: es una historia UBICADA en el universo de los videojuegos, que es muy diferente. Esto podría significar que entonces pudo haberse ubicado en cualquier universo e igual hubiera funcionado, y tal vez esto sea cierto, sin embargo el toque de los videojuegos está tan bien empleado que funciona, y por eso NO es necesario que tú como videojugador te quites el disfraz, porque la vas a disfrutar mucho.
Obviamente, no debes esperar que las referencias a los juegos sean clavadísimas. Pero ya sea que te consideres un “casual” o un “hardcore”, identificarás los chistes y las referencias, que no con escandalosas pero tenemos una mezcla entre sutiles y “descaradas”.

Pac-Man, Q*bert, Sonic y Bowser conviven con Chun-Li, Ryu y Ken en un mundo donde se nota la ausencia de Mario, pero no se resiente, porque los chistes están bien pensados y funcionan. 

EL 3D Y OTROS JUGUETITOS

Vi la versión en 3D y, como siempre, creo que no vale la pena pagar el extra por él, ya que los efectos no son espectaculares y además por culpa de los lentes puede que la cinta pierda un poco de color. 

Y el color es importante, porque Ralph pasará la mayor parte del tiempo en un juego a-la-Mario Kart hecho de dulce, galletas, chocolate y demás elementos coloridos que no merecen ser opacados.
Además, vi la versión en español, con la participación de Maria Antonieta de Las Nieves, “La Chilindrina”, como Vanellope. Si bien su trabajo no es malo (aunque la mayoría del tiempo parece que estuve escuchando a la “bizcabuela” del Chavo del 8), ni tampoco el de los demás actores, siento que me perdí de muchos mejores chistes en la versión en inglés, por lo que espero verla en su idioma original pronto.

En cuanto a la animación, no podemos decir que sea espectacular, pero sí cumple con los estándares, al igual que el sonido, el cual también es usado para muchas referencias graciosas a los videojuegos.

EN CONCLUSIÓN

Si no eres fan de los videojuegos, ve Ralph, El Demoledor. Si sí eres fan, ve Ralph, El Demoledor. Así de simple.

Los mensajes (porque hay varios) son profundos sin llegar a ser complicados, las referencias ahí están, los personajes son buenos y tienen sus momentos, y los chistes son graciosos, mucho más si reconoces los múltiples guiños.
Disney cumplió sin llegar a apasionarme, pero logró entretenerme y hacerme reír por muchos minutos. Lo único que hubiera cambiado yo es el haber usado más personajes basados en videojuegos en lugar de tantos dulces y caramelos. Pero también hay que recordar que muchos videojuegos reales los han usado, y además la referencia a Mario Kart venía al caso con ellos.

Wreck-it-Ralph es una cinta francamente entretenida y familiar (no esperes referencias tan clavadas, recuerda que esta película es hecha para que todo mundo la entienda, incluso si no juega nadita). Recomendada.
Sigue leyendo

jueves, octubre 25, 2012

Resident Evil: La Venganza: Reseña / Crítica

Después de ver la más reciente película de Resident Evil, Retribution (como se le conoce en países angloparlantes), concluí que la franquicia cinematográfica es un enorme concurso de cosplay.

A eso llegué después de ver todas y cada una de las películas, y sin comparar ninguna con la saga de juegos. Si bien ninguna de estas cintas ha tenido relación íntima con ella, por lo menos en las demás los valores de producción eran mayores, empezando por los efectos especiales, pero también el guión.

En Retribution, los creadores de esta franquicia de plano o se descararon o les dio una enorme flojera realizar algo que realmente fuese interesante. Y todo se reduce a un concurso de cosplay chafa mezclado con fanfic.
Tenemos a un grupo de pésimos actores que se disfrazan de personajes del videojuego y cuentan una historia que nada tiene que ver con el mismo (ya sabíamos) en medio de efectos especiales y escenarios que rotan dentro del mismo espacio como si fuera teatro guiñol.

Con el párrafo anterior resumo Retribution, que sin duda es la peor película de la serie. 

Y no se crean, quienes me conocen y han leído mis reseñas anteriores saben que soy fan de este tipo de cintas no por sus "excelentísimas" actuaciones o sus guiones profundos y metafísicos. Obviamente voy a dejar mi cerebro en neutral, a disfrutar de Milla Jovovich, y de los efectos especiales. 

Pero en Retribution no pude, ni por un segundo, dejar de pensar en lo mala que era y en lo mal que lo estaba pasando, así que no disfruté ni las ridiculeces e incongruencias de su guión. Es absolutamente detestable.
Empezando por lo ridículo de su planteamiento, en donde parece que al director y al guionista les pareció "ingenioso" emular la infección de "todo" el planeta metiendo ciertos lugares de ciudades emblemáticas como Nueva York, Tokyo y Moscú a una central de Umbrella que hace "simulaciones" de ataques, como pretexto para usar estos grandes escenarios en la película. No pudo haber decisión más chafa y forzada, de eso no hay duda. 

Las actuaciones son ridículas a tal grado que parecen sacadas de sketches de comedia mexicana, con voces graves y "badass" de "héroes" muy fingidas, al estilo de Christian Bale en The Dark Knight (pero en chafa), personajes irrelevantes revividos para atacar el "factor nostalgia", y otros rescatados del videojuego que bien pudieron ser elementos de la escenografía y no hubiera pasado nada.

Y por supuesto, el final es "cliffhanger" para dar a entender que "ahora sí, lo juramos" será la batalla final. 
La únicas razónes por la que veía estas películas eran la trama y los efectos especiales. Ahora que Retribution me pareció tan patética, dudo mucho que retome mi afición. Ojalá que la franquicia regrese al "buen camino" (tomemos la frase con las debidas reservas) y le echen un poco más de ganas a ambos aspectos.

Milla, mal dirigida y todo, me sigue gustando pero tiene que poner cartas en el asunto para no decaer en las siguientes películas, ya que ELLA es la estrella, ella es la que sostiene todo y a pesar de que las cintas se caen a pedazos alrededor de ella, Milla es quien le da "cohesión" a todo.

De hecho, el 3D que se manejó en la misma es muy poco atractivo, nada comparado al de Resident Evil: Afterlife (2010), que hasta la fecha sigue siendo mi película favorita en 3D de toda la historia.

Si son fans de la franquicia, renten este bodrio. Si no son fans, ¿por qué están pensado en verla? Ni lo piensen…
Sigue leyendo

Dishonored

Reseña originalmente publicada en Chilango.com el 25 de octubre de 2012
Eres Corvo Attano, el exguardaespaldas de la bella emperatriz Jessamine de Dunwall, una ciudad industrial que mezcla estilos arquitectónicos y técnicos de la Inglaterra de inicios de los años 1900s.

Y decimos “ex”guardaespaldas porque un mal día un grupo de radicales te sorprende y ataca a la emperatriz, asesinándola. Además, secuestran a su pequeña hija, a quien también juraste proteger. Tú acabas en la cárcel sentenciado a muerte porque todos te culpan de la muerte de Jessamine, pero un grupo de leales a la emperatriz te ayuda a escapar, comenzando así tu historia de venganza.
Dunwall

La ciudad de Dunwall está llena de secretos macabros porque está infectada de una plaga transmitida por ratas y perros que está matando a todos sus habitantes. Los infectados están comportándose violentos contra los sanos, por lo que el gobierno, ahora encabezado por los que mataron a la emperatriz, aprovecha la plaga para purgar a los habitantes a su antojo, ejerciendo una tiranía.

Por otro lado, en Dunwall conviven por igual la tecnología y los poderes ocultos, mismos que podrás usar a tu favor para llegar al final de esta conspiración, redimirte y vengarte.

Pero lo interesante de Dishonored, más que la trama, es la abrumadora libertad con la que puedes realizar cada misión. Éste no es el juego común en donde te dan un objetivo y tú vas, como caballito, en un camino trazado, a realizarlo matando a quien te encuentres por ahí, sino que el mundo está construido de tal forma que existan múltiples vías de acción.

De entrada, puedes ser letal o sigiloso (el juego se puede terminar sin matar a absolutamente nadie, es un reto, pero vale la pena). También tienes muchas armas a tu disposición, pero la magia te ayudará a escabullirte sin llamar la atención. Puedes, incluso, poseer a las ratas para meterte por pequeños túneles.
Hasta la forma en que puedes deshacerte de los enemigos principales depende de tus decisiones: por supuesto que puedes ser escandaloso y sangriento al usar tu espada o una pistola para bañarlos de sangre, pero también puedes envenenarlos o tal vez quieras que otro se encargue del “trabajo sucio” y los mate por ti. Obviamente, en esta última opción tendrás que hacer una encadenar una serie de acciones para que “los engranes se muevan” y tú salgas de la escena caminando tranquilamente. ¿Y si no te complicas la vida y mandas a un grupo de ratas a que los devoren?

También hay diversos caminos a tomar: techos, puertas, pasadizos. Todos conducen de diversas formas al mismo lugar, ¿cuál elegirás? Por supuesto, cada decisión tendrá consecuencias en la trama, y dependiendo de qué tan letal o sigiloso seas, la historia tendrá un desenlace diferente.

La ambientación de Dishonored es estupenda, los personajes son memorables y todo está producido de tal forma que lo juegues más de una vez, incluso aunque ya te sepas el final, pero querrás regresar para jugar de otra forma y ver qué tanto cambian las cosas.

Los poderes evolucionan también dependiendo de tus decisiones, pues hay diversos tipos de magia que se adaptan a tu estilo de juego.
Realmente hace mucho tiempo que no jugábamos un título con tales aires de libertad. Éste es un juego donde realmente puedes JUGAR, en toda la amplitud de la palabra; uno donde los programadores te dan las herramientas y simplemente tú decides cuáles usar y cuáles no.

Por todo esto y más, Dishonored es un fuerte candidato a juego del año, no te lo debes perder.
Sigue leyendo

Just Dance 4

Reseña originalmente publicada en Chilango.com el 9 de octubre de 2012.

Antes era el karaoke, ahora lo que está de moda en todas las fiestas es pararte del sillón, encender tu consola favorita y ponerte a sudar un rato con los juegos de baile y detección de movimiento. 

En su cuarta entrega, este título llega con adiciones interesantes que maximizan la experiencia. De entrada tenemos rolas con coreografías que van de las muy sencillas al estilo “Será que no me amas” de Luismirrey, a las de verdadero hiphopero de barrio bravo. 

Hits del momento como “Call Me Maybe” de Carly Rae Jepsen conviven con grandes “clásicos” como el famosisísimo “Aserejé”. Justin Biever, Nicki Minaj, Anja, Rihanna, Flo Rida, Christina Aguilera, Elvis Presley, Ricky Martin, Maroon 5, Britney Spears y P!nk son algunos de los artistas incluidos en el disco de juego.  

Si siempre dices “es que nací con dos pies izquierdos” a la hora de que todos tus cuates están sacándole brillo a la pista, este juego es para ti, ya que sólo debes imitar los movimientos que hacen los personajes en la pantalla de TV y cuando menos te lo esperes ya estarás bailando cual corista de Juanga, ¡nada mal para haber nacido con dos pies izquierdos!
Pero si el baile de plano no es lo tuyo, tienes más formas de jugar Just Dance 4, por ejemplo:  

Modo “sólo sudor”: los amantes del ejercicio y podrán establecer programas personalizados, llevar control de las calorías quemadas y sudar la gota gorda mientras se divierten.  

Modo de batalla: Porque las peleas se tienen que resolver como los machos: ¡con una guerra de baile! Con todo y miradas amenazantes a tu enemigo.  

Coreografías alternativas: Si de plano te posesionó el espíritu del rey del pop y te vuelves experto, podrás desbloquear coreografías alternativas más exóticas que las normales.  

Just Dance 4 requiere Kinect para Xbox 360 y PlayStation Move para PS3. También hay versión para Wii de Nintendo.  

Este título no va a hacer que tus huesos dejen de tronar cada que haces el mínimo esfuerzo, pero por lo menos ahora te van a tronar con ritmito. ¡A desalojar la polilla del cuerpo! 

Checa más información en www.justdancegame.com
Sigue leyendo

Recibe Psicodiarrea en tu mail