Alexander Pierce es un hombre muy solicitado: es buscado por la policía por evasión de impuestos y también por unos mafiosos a quienes les debe dinero. Lo malo es que nadie sabe dónde está y, lo peor de todo, nadie sabe cómo es. Por ello,
la policía sigue de cerca a su novia, Elise (Angelina Jolie).
Estando en París, ella
recibe una carta de Alexander en donde le dice que aborde un tren a Venecia, lugar donde ambos se encontrarán. Pero para no levantar sospechas, él le pide que
seleccione en el tren a un hombre al azar, con cara y complexión similar a la suya, y que se siente frente a él, que converse aparentando ser Alexander.
Cuando sube al tren, Elise ve a
Frank (Johnny Depp), un profesor de matemáticas estadounidense que está de
turista en Europa. Ella se sienta frente a él y lo convence de cenar juntos. Ellos no se separan y, en una de ésas,
la policía detecta a Frank pensando que es Alexander, lo que da inicio a una serie de peripecias en las que el profesor debe demostrar que no es quien todos creen mientras lidia con su
enamoramiento por Elise.
The Tourist es una película
engañosa. Eso es lo que les puedo decir de entrada.
Al principio (y más si viste los trailers) vas a creer que se trata de un
thriller de acción, porque vemos secuencias vertiginosas y a Depp escapando de sus perseguidores, así como a Jolie manejando yates y esquivando balazos. Pero
no te dejes engañar: lo que obtendrás al final es una
comedia romántica bastante sosa y simplona en la que todo es inverosímil, inconexo y simple.
En la cinta hay muchos chistes, que si bien son muy ligeros, te sacarán una que otra risita. La trama está llena de situaciones en las que dirás
“¡aaaaay sí!, ¿no?”, porque
casi nada es realista y las situaciones se van dando como por arte de magia.
Pero hay algunos puntos en las que me gustaría hacer énfasis.
Comenzamos con las
actuaciones: obviamente, lo que tenemos aquí es un
intento muy barato de juntar a dos súper estrellas vendedoras de Hollywood en una película sin mayores pretensiones en donde el “Eye Candy” es el rey.
Angelina Jolie se contonea por Venecia en vestidos carísimos que resaltan (y muy bien) su esbeltísima figura, recorre las aguas en góndolas
sin despeinarse siquiera un poco y con un maquillaje perfecto mientras juega con el pobre de Depp. Todo al mismo tiempo que busca encontrarse con el verdadero Alexander. Y aquí debo admitir que esta película me hizo voltear a ver con mejores ojos a Jolie, quien adelgazó tanto que la verdad perdió mucha belleza, pero en The Tourist hay momentos en donde se ve muy agraciada.
Por su parte,
no creo que Depp sea un mal actor, aunque no se me hace espectacular. En esta película, conocemos
un lado diferente de él, nada que ver con su infame Jack Sparrow. Aquí lo vemos como un tipo muy común, en apuros y ciertamente gracioso en momentos, por lo que seguramente a las chicas les van a dar ganas de ir a abrazarlo y acariciarlo como cachorrito recién nacido con frío.
Su actuación es mesurada y contenida, mientras que sus chistes son simplones. No me pareció mala su interpretación, pero se queda sin pena ni gloria.
Ahora, hay que recordar que esta cinta es un remake de una francesa llamada
Anthony Zimmer en la que la fórmula también fue juntar a dos súper estrellas para llamar la atención del público. Esta fórmula no es nueva, ya que en el Hollywood clásico los directores juntaban a dos estrellas muy importantes (por ejemplo,
Clark Gable y Vivien Leigh o
Humphrey Bogart e Ingrid Bergman). La diferencia aquí es que ni Jolie ni Depp tienen la fuerza o la elegancia que tenían estas estrellas. Pero sobre todas las cosas,
¡su química es casi inexistente! Por lo cual ya de entrada la película es un fracaso.
Y es que ésta se basa en esta complicidad entre los dos actores, quienes de una u otra forma de ven conectados. Frank se enamora de Elise y ella, como no queriendo la cosa, comienza a sentir algo por él, pero ¿y qué pasará con Alexander? Al final hay un
giro de turca igual de simplón e inverosímil que el resto de la trama.
Otro punto a destacar es la dirección, la cual está a cargo de nada más y nada menos que el director de
“La vida de los otros” (multipremiada cinta alemana ganadora del Oscar a mejor película extranjera en 2007),
Florian Henckel von Donnersmarck. Tristemente, en The Tourist
no vemos NADA de la grandeza de “La vida de los otros”. Pareciera como si el director hubiera sido otro, ¡no podía creer que fuera el mismo de la cinta alemana! El guión de The Tourist es
absurdo e inconexo, soso y vacío.
Lo único rescatable es la cinematografía, que llega a mostrarnos momentos muy agradables, con tomas afortunadas y música bien colocada. También merece una mención especial la fotografía, Venecia se ve increíble.
En resumen: The Tourist es una película que a pesar de sus múltiples fallas y sinsentidos, es
entretenida. Si logras poner tu cerebro en neutral, el misterio detrás de Alexander y los contoneos de Jolie te atraparán hasta el final, aunque termines con
cara de WHAT. Es ideal para ir con tu chico o chica a pasar un
momento intrascendente en el cine porque tiene algunos toques de “acción” que agradarán a los caballeros, y los momentos románticos agradarán a las chicas. Pero de ahí en fuera, pasará sin pena ni gloria.
Vela bajo tu propio riesgo.