Luego de ver Wall*E, pensé que reviviría mi blog con un post lleno de nostalgia, alegría y paz.
Pero las cosas cambiaron rápido, muy rápido, y no les traigo paz ni amor... ¡les traigo miedo!
Es que hoy, por azares del destino, un buen amigo se acordó de mí y me invitó a la premiere de Hellboy 2: The Golden Army, de Guillermo del Toro. La neta es que no soy fan de Hellboy, ni de la peli ni del cómic, pero sí puedo decir que he seguido la evolución de Del Toro a lo largo del tiempo y me da mucho gusto que sea un director tan único y tan, hay que decirlo, NERD. Nerd a tal grado que le ha permitido crear historias tan fantásticas y apoyar cine inteligente como El Orfanato, por ejemplo. Con una visión impregnada de más fantasía y estilo comiquero que de ciencia ficción, de Del Toro podemos esperar cualquier cosa enferma y loca, pero sobretodo, justificada y en cierto grado reflexiva, sin olvidar su toque de terror. En definitiva, un deleite, por lo menos de acuerdo a mis gustos personales. O eso pensaba antes de ver Hellboy II. Al grano: la película se siente 100% hecha como a fuerzas, por encargo y exigencia del sistema hollywoodense, tan apabullante y agresivo con los buenos talentos, como siempre. El guión es vacío y predecible, a la usanza del cine gringo palomero y dominguero. El humor, para terminar de amolar la onda, está apoyado casi siempre en la brutalidad del personaje y en el argumento amoroso que envuelve toda la cinta. Es como una mala mezcla de "violencia" de las películas de pastelazo y de Titanic. La primera se apoya mucho en, repito, la brutalidad de Hellboy, pero no es una brutalidad que inspire respeto, sino una como la que tiene el abusón de la escuela, gordo, musculoso y gandalla sin sentido, con todo y los golpes que mandan a volar por los aires al enemigo y lo estrella contra la pared; acto seguido, Hellboy hace un comentario "chistoso". Lo que faltó fueron las estrellitas o pajaritos volando en círculos sobre la cabeza del violentado o un personaje de Condorito iéndose para atrás con todo y silla "¡PLOP!". La segunda (la trama amorosa) es una mezcla de sentimentalismos tontos que en otro tipo de películas son muy loables y conmovedores (vale decirlo), pero en ésta, donde esperas que un demonio se comporte como tal, resultan de más, cursis y estúpidas. Las secuencias de acción tampoco aportan nada: la edición rápida y los cortes de cámara vertiginosos son tan viejos y clichés que me cuesta trabajo pensar que Del Toro, el mismo que logra acercarnos e identificarnos con monstruos y niñas tiernas por igual, haya dirigido esto.

¿Qué sí es rescatable? La música, que también es tomada como pretexto para crear chistes tontos y comunes, pero por lo menos le inyecta a la cinta un poco de humor con referentes externos. LAS TECATES! Y, por supuesto, los efectos especiales y el diseño de arte, aunque eso no sorprende porque es lo que se espera que haya en una película de Del Toro. Lo ilógico o raro sería que no se incluyeran. Si viste El Laberinto del Fauno, segurito tendrás muchos déja vu desde los gestos de los personajes, hasta sus movimientos, sus manos, su vestuario. Nada nuevo bajo el sol.
Como mencioné, yo no soy fan del cómic ni conozco a fondo su historia pero sí sé de la riqueza que fue adquiriendo la trama de Hellboy a lo largo del tiempo. El planteamiento de la historia es inverosímil y hasta tonto, pero ¡hey! se permite, es un cómic. Pero luego, ya que le metes toda la onda de los nazis, las mitologías que retoma, los personajes y la acción, se vuelve algo bastante notable y hasta te lo crees, por su acertado planteamiento y desarrollo. Lamentablemente nada de eso vemos en Hellboy II: The Golden Army, la cual se queda en lo superficial, sigue los mismos arquetipos y paradigmas de siempre (argumentalmente hablando). ¿Y la temible Golden Army? Pues no es más que un pobre pretexto para ponerle subtítulo a la película y, claro, para desatar el conflicto, porque es bastante irrelevante para la película vista como un todo y su participación es X.

Como le decía al buen Ro, no coy a culpar a Del Toro por este desastre ni ha bajado una sola rayita el respeto que le tengo. Además, el mismo director lo declaró cuando habló de Hellboy II:

En fin, simplemente espero con mucha ansia y gusto El Hobbit, que confío tendrá la misma (o más) calidad a la que Guillermo nos tiene acostumbrados. Que sigan los éxitos y esto lo borramos del disco duro mental, ¿qué les parece? Doy gracias a Kamisama por los favores recibidos (y por "favores recibidos" me refiero a no haber pagado por ver esto).
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Pero las cosas cambiaron rápido, muy rápido, y no les traigo paz ni amor... ¡les traigo miedo!
Es que hoy, por azares del destino, un buen amigo se acordó de mí y me invitó a la premiere de Hellboy 2: The Golden Army, de Guillermo del Toro. La neta es que no soy fan de Hellboy, ni de la peli ni del cómic, pero sí puedo decir que he seguido la evolución de Del Toro a lo largo del tiempo y me da mucho gusto que sea un director tan único y tan, hay que decirlo, NERD. Nerd a tal grado que le ha permitido crear historias tan fantásticas y apoyar cine inteligente como El Orfanato, por ejemplo. Con una visión impregnada de más fantasía y estilo comiquero que de ciencia ficción, de Del Toro podemos esperar cualquier cosa enferma y loca, pero sobretodo, justificada y en cierto grado reflexiva, sin olvidar su toque de terror. En definitiva, un deleite, por lo menos de acuerdo a mis gustos personales. O eso pensaba antes de ver Hellboy II. Al grano: la película se siente 100% hecha como a fuerzas, por encargo y exigencia del sistema hollywoodense, tan apabullante y agresivo con los buenos talentos, como siempre. El guión es vacío y predecible, a la usanza del cine gringo palomero y dominguero. El humor, para terminar de amolar la onda, está apoyado casi siempre en la brutalidad del personaje y en el argumento amoroso que envuelve toda la cinta. Es como una mala mezcla de "violencia" de las películas de pastelazo y de Titanic. La primera se apoya mucho en, repito, la brutalidad de Hellboy, pero no es una brutalidad que inspire respeto, sino una como la que tiene el abusón de la escuela, gordo, musculoso y gandalla sin sentido, con todo y los golpes que mandan a volar por los aires al enemigo y lo estrella contra la pared; acto seguido, Hellboy hace un comentario "chistoso". Lo que faltó fueron las estrellitas o pajaritos volando en círculos sobre la cabeza del violentado o un personaje de Condorito iéndose para atrás con todo y silla "¡PLOP!". La segunda (la trama amorosa) es una mezcla de sentimentalismos tontos que en otro tipo de películas son muy loables y conmovedores (vale decirlo), pero en ésta, donde esperas que un demonio se comporte como tal, resultan de más, cursis y estúpidas. Las secuencias de acción tampoco aportan nada: la edición rápida y los cortes de cámara vertiginosos son tan viejos y clichés que me cuesta trabajo pensar que Del Toro, el mismo que logra acercarnos e identificarnos con monstruos y niñas tiernas por igual, haya dirigido esto.
¿Qué sí es rescatable? La música, que también es tomada como pretexto para crear chistes tontos y comunes, pero por lo menos le inyecta a la cinta un poco de humor con referentes externos. LAS TECATES! Y, por supuesto, los efectos especiales y el diseño de arte, aunque eso no sorprende porque es lo que se espera que haya en una película de Del Toro. Lo ilógico o raro sería que no se incluyeran. Si viste El Laberinto del Fauno, segurito tendrás muchos déja vu desde los gestos de los personajes, hasta sus movimientos, sus manos, su vestuario. Nada nuevo bajo el sol.
Como mencioné, yo no soy fan del cómic ni conozco a fondo su historia pero sí sé de la riqueza que fue adquiriendo la trama de Hellboy a lo largo del tiempo. El planteamiento de la historia es inverosímil y hasta tonto, pero ¡hey! se permite, es un cómic. Pero luego, ya que le metes toda la onda de los nazis, las mitologías que retoma, los personajes y la acción, se vuelve algo bastante notable y hasta te lo crees, por su acertado planteamiento y desarrollo. Lamentablemente nada de eso vemos en Hellboy II: The Golden Army, la cual se queda en lo superficial, sigue los mismos arquetipos y paradigmas de siempre (argumentalmente hablando). ¿Y la temible Golden Army? Pues no es más que un pobre pretexto para ponerle subtítulo a la película y, claro, para desatar el conflicto, porque es bastante irrelevante para la película vista como un todo y su participación es X.

Como le decía al buen Ro, no coy a culpar a Del Toro por este desastre ni ha bajado una sola rayita el respeto que le tengo. Además, el mismo director lo declaró cuando habló de Hellboy II:
"A veces hay que luchar contra el estudio, el tiempo, el dinero, esta presión se lleva al 'set' y se tiene que estar de malas"Bien por su honestidad, como siempre.

En fin, simplemente espero con mucha ansia y gusto El Hobbit, que confío tendrá la misma (o más) calidad a la que Guillermo nos tiene acostumbrados. Que sigan los éxitos y esto lo borramos del disco duro mental, ¿qué les parece? Doy gracias a Kamisama por los favores recibidos (y por "favores recibidos" me refiero a no haber pagado por ver esto).



