Rara por su temática, rara por los paisajes que nos presenta, pero sobretodo, rara por ser una película de ciencia ficción mexicana.
No tengo muchos referentes de este tipo de películas salvo las del Santo o las de Capulina contra los Monstruos o cosas así. Confieso que realmente me hace falta ver mucho más cine de ciencia ficción mexicano.

Es por eso que me aventuré a ver en el cine, como debe ser, 2033, ópera prima del director Francisco Laresgoiti, y primera entrega de una trilogía que abarcará, si Don Dinero lo permite, una precuela y una secuela.
En la cinta, cuya trama se sitúa 23 años en el futuro, la Ciudad de México ahora se llama Villaparaíso, "Tu ciudad segura". Luego de la inestabilidad política tras las elecciones de 2012, un grupo militar toma el poder en el país, privando a la sociedad de su derecho a organizarse y de su libertad religiosa. Además, han ideado una forma de someter los pensamientos de la gente: el Pactia, una sustancia mejor que la música para apaciguar a las bestias.
La temperatura promedio de la ciudad es de 40 grados, y algunos de sus edificios más emblemáticos siguen en pie, pero con modificaciones caprichosas. La unidad habitacional de Tlatelolco, igual de emblemática, está semidestruída y es guarida de los "rechazados" por esta nueva sociedad exitosa, altamente tecnificada, segura y perfecta.

Pablo es un junior que se entrega al Pactia sin decoro. Sus hobbies principales son ir al antro, drogarse y cazar humanos clandestinamente. Sin embargo, un día conoce al Padre Miguel, quien le develará una realidad que él no se imaginaba y lo orillará a ser parte de un movimiento reaccionario contra el régimen que oprime al país.
En resumen, 2033 es un coctel de clichés y lugares ya inventados. En muchos sentidos lo es.
Comencemos con el escenario donde se lleva a cabo la trama y la forma en la que está contada. Se trata de un collage de trozos de obras literarias y películas: los trabajos de Ray Bradbury, Un Mundo Feliz, 1984, Gattaca, la cinematografía de Kubrick y demás. Segundo a segundo, si es que eres un iniciado en esto de la ciencia ficción, notarás estas referencias que prefiero llamar "homenajes" para no verme tan manchado.

El otro coctel es el de la variedad de temáticas que se tratan en la película: por un lado, tenemos la (cliché) sociedad aparentemente perfecta, pero que esconde una insurrección de parte de seres cansados de la opresión en la que han vivido. Este levantamiento está inspirado en aquel que hubo en los años del presidente Plutarco Elias Calles, quien tuvo que enfrentar la Guerra Cristera, una revuelta de personas que se opusieron a las restricciones que el gobierno implementó en contra de la autonomía eclesiástica.
Además, tenemos referencias a la lucha de Independencia a través del padre Miguel (¿por Miguel Hidalgo?), quien es el líder de este levantamiento y se encarga de iluminar las conciencias de sus seguidores mediante la religión y la toma de armas.
Por otro lado, tenemos que el gobierno militar es realmente controlado desde las sombras por "PEC" (acrónimo de Plutarco Elías Calles), quien se alía con una empresa farmaseútica que controla la producción de Pactia y es dirigida por el Dr. Stam (¿Slim?).

Así mismo tenemos el tema de los pobres y la opresión. Porque a pesar de que ya han pasado 23 años y México es una sociedad altamente tecnificada, en los suburbios de la ciudad viven los más pobres de los pobres, quienes son cazados como si fueran animales por los ricos. Así, no sólo la sociedad en general es oprimida mentalmente por el gobierno y su Pactia, sino que tenemos a los otros que no son oprimidos por los químicos, sino por su pobreza. ¿Una interpretación del México actual?
Y por si toooooooodo esto fuera poco, tenemos la INNECESARIA línea argumental del romence que surge entre Pablo y Lucía, una inteligente y bella joven que trabaja en la empresa Phaarmax, quien luego se unirá a la rebelión, en medio de la cual se involucra sentimentalmente con Pablo.
Y aquí es cuando de pronto recordé que estaba viendo una película mexicana. Perdón si suena a malinchismo, pero ¿por qué en tooooodas las películas mexicanas de los últimos años tiene que haber a fuerzas una relación amorosa? ¿son intentos del director o guionista para conectar con el público?, ¿algún día en México haremos películas libres de sentimentalismos baratos?
Y es que, como dije antes, esta relación sentimental estuvo metida a fuerzas en la película y bien pudieron quitarla porque ante la abrumadora mezcla de cocteles argumentales, no hace más que quedar pálida, insignificante, y termina por hundir al argumento de la cinta en uno de los muchos clichés que tiene el cine y más el mexicano: el "amor" como motor de cambio.

Retomemos el tema: como pudieron notar, 2033 es una mezcolanza de tantas cosas que ninguna de ellas brilla. Y es que como bien dicen "el que sirve a dos amos con uno queda mal". Y aquí son tantos "amos" que se queda mal con todos.
Es evidente que 2033 es una película ALTAMENTE PRETENCIOSA, repleta de lineas argumentales y referencias históricas, literarias, cinematográficas y fantásticas que el director te restriega en la cara. Tantas que es imposible prestarle atención a una sola, por lo que el clímax principal queda diluído entre tanta paja y termina sintiéndose vacío.
Ahora, dicho lo anterior, hay varias cosas rescatables de 2033 que a continuación mencionaré, y por las cuales siento que valió la pena pagar lo que pagué por verla.

En primer lugar, la idea de una Ciudad de México 23 años en el futuro se me hizo atractiva y el director logra reflejarla de manera discreta pero efectiva. Es decir, la película no derrocha grandes presupuestos en efectos especiales, sino que apoya toda la "fe" en la ciencia ficción en la trama, por lo que los destellos de futuro que vemos son discretos y generados mediante efectos computarizados simples, manejo de escenografías y props.
A pesar de esta simpleza, la película no se ve chafa. El director logró crear un universo creíble, por lo menos en el aspecto visual y de escenarios. Colores suaves y una cinematografía adecuada nos indican que el director y su equipo realmente cuidaron estos aspectos de la cinta. Se nota y se les agradece.
Sin embargo, de 2033 lo que más destaca son las ganas de hacer cosas diferentes en el cine mexicano, y esto se agradece MUCHO. Aunque el argumento cae en convencionalismos cínicos del género como la lucha de clases, la distopía, los conflictos históricos, la dominación y vigilancia extrema del gobierno, la violencia del ciberpunk, los avances científicos, etc., nadie puede negar que esta excesiva pretención del director es un signo de una inquietud que bien encaminada puede representar una cubetada de agua fría para los que hacen cine comercial en este país, cuya cinematografía, en la mayoría de los casos, deja mucho qué desear.
Este espíritu revolucionario falla esta vez en el sentido de que quiso tratar tantas lineas argumentales al mismo tiempo que ninguna cuaja bien, pero triunfa al haber logrado un sueño futurista que espero que cambie en algo las cosas en este país... por lo menos en cuanto a cine se refiere.

El veredicto es: a pesar de que al final te vas a quedar un poco perturbado por no haber visto realmente ningún clímax realizado (amén del final abierto que clara y descaradamente da pie a la secuela), la película es muy entretenida de principio a fin y logra mantener tu atención y expectativa para saber cuál de todos los nudos argumentales es el que al final se desarrolla.
Sus locaciones y universo futurista (que no raya en las ridiculeces o "jaladas", sino que se mantiene sobrio y creíble) también te mantendrán atento.
A fin de cuentas es un buen intento de parte de Francisco Laresgoiti, a quien definitivamente sí le daré oportunidad de "cuajar" su trilogía en la precuela y secuela que están por venir... si el futuro antes no nos alcanza.


















